Millones de aficionados al fútbol siguieron hoy por televisión el partido inaugural del Mundial entre Francia y Senegal en Seúl, pero en una frontera muy cercana la atención estará puesta en otro tipo de pantallas.
La frontera está a sólo 50 kilómetros de Seúl. En ella miles de soldados no tendrán en cuenta que los países que en el pasado han luchado en las tierras asiáticas orientales por el control de los territorios en guerras sin piedad con el enemigo conviven hoy en Corea del Sur y Japón gracias al fútbol.
A esa distancia de Seúl se encuentra Panmunjón, la frontera más militarizada del mundo, último vestigio de la guerra fría, donde casi dos millones de soldados (37.000 estadounidenses, cerca de 700.000 surcoreanos y aproximadamente 1.200.000 norcoreanos) se vigilan en un clima de permanente tensión.
Algunos de estos soldados estarán más atentos que otros a las pantallas de control de la frontera, situada también a 167 kilómetros de Pyongyang, la capital del hermético régimen comunista de Corea del Norte.
Sin duda serán los soldados de Corea del Norte los que no podrán levantar la vista de los monitores de vigilancia, dado que su país no estará presente en el Mundial que organiza su "enemigo".
Es posible que a los soldados del Sur y a los estadounidenses se les permita cierta flexibilidad para ver los partidos de sus respectivas selecciones.
El fútbol, o el deporte en general, sirve muchas veces para acercar a los pueblos, pero los esfuerzos que se hicieron para que las dos Coreas, enfrentadas desde la guerra de 1950, participaran con un equipo conjunto fueron infructuosos.
La FIFA también rechazó la posibilidad de que Corea del Norte organizara algún partido de los que se celebran en el Sur.
Si montar un Mundial por primera vez en dos países ya es complicado, implicar a un tercero hubiera sido una disparate.
Bastantes dificultades hubo para poner de acuerdo a Corea del Sur y Japón en algunos aspectos del Mundial, pero aquí sí contó el factor del fútbol como elemento de paz y convivencia.
No hay que olvidar que Japón ocupó Corea en dos ocasiones y dejó un pésimo recuerdo entre sus habitantes, si bien el paso del tiempo y las relaciones comerciales y económicas han ido cicatrizando poco a poco las heridas.
La primera invasión del reino de Choson (Corea) se produjo a finales del siglo XVI (1592), dirigida por el general Toyotomi Hideyoshi al mando de 200.000 soldados. La ocupación duró hasta la muerte del monarca militarista japonés en 1598.
Fue un jesuita español, Gregorio de Céspedes, originario de la localidad toledana de Villanueva de Alcardete, que acompañaba a las tropas niponas como misionero y capellán, el que denunció las atrocidades japonesas al Vaticano y se convirtió en el primer europeo que llegó a tierras coreanas, según señala el escritor y periodista Santiago Castillo en su libro "La unificación de Corea".
Vargas aseguró que la aplicación de fosfato de aluminio al arroz no afecta a la salud humana, ya que es un tratamiento que generalmente se está enfocando para la erradicación de insectos.Es decir, este producto no le hace efecto necesario para acabar con el hongo Tilletia barclayana. Además de estos, se constató en la bodega de la embarcación Faial, que el producto fue fumigado en el país de origen.
Abordado sobre por qué no se hizo el examen en Estados Unidos para Tilletia barclayana, el director encargado de Cuarentena Agropecuaria del MIDA, sustentó que el hongo no es de tipo cuarentenario, es decir, el hongo está disperso tanto en el país de origen como en Panamá.
Añadió que por esta razón no se especificó claramente en el requisito fitosanitario. En el caso de Panamá, este hongo está reportado cono bajos niveles de infección en campo de acuerdo con muestreos efectuados en diferentes silos de las provincias en 1997.
En este sentido, los análisis de micología efectuados en el laboratorio de diagnostico fitosanitario, indican que las muestras tomadas del barco Faial estaban en un promedio de 15.4% de incidencia en unan muestra de 1,000 granos.
El informe de la Dirección de Salud Vegetal, destacó que como medida de reducción de riesgo para el patrimonio fitosanitario se tenía que aplicar el fungicida fumigante Bromuro de metilo a la bodega que contenía el grano. La Dirección de Salud Vegetal del MIDA, aseguró que el uso de Bromuro de metilo no presenta efecto residual en el arroz tratado, y que puede ser consumido sin ningún tipo de peligro para la salud humana.
En tanto, el director encargado de Cuarentena Agropecuaria, adelantó que para la próxima importación del contingente extraordinario de 500,000 quintales de arroz que se subastará en la BAISA y que es procedente de Estados Unidos, Panamá realizará una inspección y muestreo de origen con autoridades de Cuarentena y Salud Vegetal y el USDA.
El funcionario declaró que este arroz que dependerá de quién se lo gane en la BAISA, tendrá el compromiso de pagar a dos técnicos del MIDA para ir a tomar los análisis en los laboratorios del país y verificar que se ajusten a los parámetros establecidos por Panamá.
Agregó que el proceso rutinario de la embarcación fue cruzar del Atlántico con destino a Puerto Balboa en el Pacífico, donde Cuarentena tomó la primera muestra en Colón con el fin de agilizar los resultados de laboratorios mientras continuaba su tránsito por el Canal.
El barco Faial transitó estuvo en espera cinco días, donde en los resultados iniciales, se presentaron resultados de incidencias del 18% positiva a Tilletia barclayana para una cantidad total de 113,000 quintales. "De esta cantidad de 113,000 de arroz en cáscara se toma un 2% de varias muestras compuestas, que son juntadas y enviadas a un laboratorio para su análisis", sustentó el director encargado de Cuarentena Agropecuaria del MIDA.
Mientras que Luis Quintero, representante de Rice Company en Panamá, manifestó que los términos para uso del Bromuro de metilo entraron después de los resultados de la segunda muestra que aún no se les ha notificado oficialmente.
Quintero afirmó que Cuarentena Agropecuaria le informó que fumigarían con Bromuro de metilo los 113,000 quintales, postura que fue rechazada por Rice Company. Abordado sobre cómo de explica la llegada del hongo al producto, Quintero explicó que el mecanismo de muestreo es sistemático, en la cual, de cada 100 toneladas se seca una muestra representativa de la bodega.
Mientras que Liborio García-Correa, abogado de la empresa Rice Company, afirmó que esta enfermedad no es cuarentenaria en Panamá, donde hay un porcentaje de tolerancia del hongo que está en 15%, por lo que de sobrepasar estos niveles, debe ser tratado. "Las opciones de Panamá de regresarlo y destruirlo no la tiene", agregó García-Correa.
Sobre si fue correcto que las autoridades panameñas utilizaran Bromuro de metilo, el abogado afirmó que no fue correcto utilizar este producto puesto que "nos está perjudicando como empresa y el rubro ya venía fumigado por Estados Unidos por un producto menos dañino para la capa de ozono".