El gobierno argentino enfrentó ayer una serie de protestas sociales en esta ciudad y el interior del país, la mayoría de ellas en reclamo de fuentes de trabajo.
Una ruta en la provincia norteña de Salta continuaba cortada por parte de unos 300 desocupados y otros "activistas" armados, dijo el ministro del Interior Federico Storani.
Desocupados en la ciudad de Cutral Có, en la sureña provincia de Neuquen, también cortaron una ruta demandando al igual que en Salta la puestas en marcha de planes de empleo.
Y en el centro de esta ciudad, frente a la Casa de Gobierno, alrededor de 4.000 pescadores, entre obreros y empresarios, se concentraron para pedir una solución a la crisis del sector.
Los manifestantes, que fueron apoyados por el dirigente sindical Hugo Moyano, de la central sindical disidente y "combativa", reclaman que se prohíba la pesca de merluza a los buques congeladores y sean expulsados los barcos extranjeros que realizan capturas en aguas jurisdiccionales argentinas.
Moyano, que la semana anterior encabezó un paro general contra la política económica gubernamental, dijo que están en peligro 20.000 puestos de trabajo en la ciudad balnearia de Mar del Plata, 400 kilómetros al Sur.
Asimismo, solicitan subsidios y un cupo especial de pesca ante la veda que rige para la captura de la merluza, la principal variedad en esa zona marítima, que está en riesgo de extinción.
Storani dijo que buscaba por todos los medios encontrar una solución "negociada" al corte de la ruta en Salta, 1800 kilómetros al Norte que lleva ya una semana y paraliza el tránsito hacia la vecina Bolivia.
El funcionario dijo que efectivos de la Gendarmería (policía fronteriza) ya se encuentran en la ciudad de Tartagal para despejar el camino.
Pero explicó que antes de utilizar la fuerza se agotarán todos los caminos del diálogo. Storani, sin embargo, dijo que no se podría acceder a reclamos "imposibles" como un aumento de los Planes Trabajar, que son una suerte de subsidios a los desempleados y que el gobierno del presidente Carlos Menem prácticamente desactivó.
También denunció la existencia de `activistas" por cuanto afirmó que "una cosa es que la gente reclame legítimamente y otra cosa son los que están armados con cócteles molotov, con los chicos que ponen delante.
"Están jugando con fuego y no son desocupados los que están armados con pistolas y carabinas", agregó el ministro.