El estadio Olmedo Solé de Las Tablas fue testigo de cómo dos de las figuras emblemáticas de la novena de Los Santos se unieron al grupo selecto de quienes han conectado 500 o más imparables en los Campeonatos Nacionales de Béisbol Mayor.
Hablamos del receptor Carlos “Trompo” Muñoz y del inicialista Oliver De Gracia, quienes ingresaron a la agrupación élite.
“Sin duda es un momento especial. Esto representa todo el sacrificio que hemos hecho durante todos estos años por la provincia”, dijo Muñoz. “Una de las cosas más fuertes es tener lejos a la familia por varios meses, eso no es fácil”, agregó
Según el historiador y estadista del béisbol panameño Glen Díaz, es la primera vez que dos jugadores llegan a esta marca en el mismo partido, estadio y lanzador.
“Fue un [B]texas leaguer[/B](imparable que cae entre un jugador del cuadro interior y un jardinero) atrás del campo corto”, señaló Muñoz. “Gracias a Dios llegué a esta marca y ahora a seguir luchando con el equipo”, añadió.
Tanto Muñoz como De Gracia le sonaron el hit al serpentinero colonense Renato Coulson, quien maniató a la poderosa artillería santeña para que Colón derrotara 7 por 3 a Los Santos.
“El momento habría sido de mayor felicidad si vencíamos a Colón, pero no se pudo”, comentó Muñoz. “Pero lo importantes es que ya llegamos a la marca y dejamos atrás esa presión. Aunque parezca mentira, no es la misma presión cuando estoy en un partido normal o cuando tenemos corredores en las bases”, concluyó.
El primer jugador en llegar a los 500 incogibles fue Eric Espino, quien lo conectó en la temporada de 1992.