Terminó la reunión del Consejo Ejecutivo del Comité Olímpico Internacional (COI), en Lausana, Suiza. Marion Jones, una diosa que fue bajada del Olimpo, llevada al paredón y despojada de sus últimos vestigios, acaparó la atención. La héroe del ayer, la villana de hoy.
En el país helvético, el problema del Comité Olímpico de Panamá (COP) fue traído al tapete por el mexicano Mario Vázquez Raña. El domingo, durante la asamblea ejecutiva de la Asociación de Comité Olímpicos Nacionales (ACNO), el dirigente señaló que el conflicto panameño "avanzaba hacia una solución DEFINITIVA, JUSTA y RAZONABLE, gracias a la promulgación de una nueva ley deportiva".
Dos días después de que Vázquez Raña, miembro ejecutivo del COI, presidente de la ACNO y de la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA), pronunciara las palabras antes citadas, el presidente Martín Torrijos sancionaba la ley deportiva (No.50) cuyo capítulo V dejó claro la autonomía del COP.
¿Será la nueva ley suficiente para que el COI anule la suspensión a Panamá?
Volviendo con Marion Jones, quedó claro que el dopaje no sólo puede afectar la salud, sino romper el corazón y matar el alma.
Nada justifica el uso de sustancias prohibidas, pero en algunos deportes ocurre que el calendario de competencia es extremadamente exigente y hasta inhumano. Ojalá que el COI y otras organizaciones tomaran en cuenta este asunto.