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Entre metas y retos, campaña para los panameños

La temporada 2002 será interesante para los jugadores panameños en las grandes ligas; en primera instancia las marcas y registros que pueden conseguir algunos, y la segunda las responsabilidades que tienen otros con su futuro y con la organización a la que pertenecen.


Una temporada de metas y grandes retos tienen los panameños en el béisbol de las grandes ligas, cuya temporada arrancó el pasado domingo. Ante la ausencia, por dos años seguidos, del veterano Roberto Kelly, la tropa canalera en la "Gran Carpa" la lidera Mariano Rivera, cerrador estelar de los Yanquis de Nueva York.
Precisamente, Mariano Rivera está a poco de entrar a los libros de marcas de los Yanquis de Nueva York en el departamento de juegos salvados.
El diestro chorrerano registra 215 rescates en ocho temporadas con esta franquicia, quedando a nueve salvados de emular a Dave Ridghetti y por ende con uno más será el dueño de este renglón. Rivera, quien tuvo su mejor temporada en salvamentos el año pasado con 50, le restan 22 ponches para llegar a los 500.
Por su lado, Carlos Lee, con los Medias Blancas de Chicago se encamina a fijar ciertas marcas personales y para panameños en las mayores, además de demostrar que el trabajo en los entrenamientos con su defensa y bateo no fue en vano. Lee, quien en ligas menores se desenvolvió como tercera base, ascendió a las grandes ligas jugando el jardín izquierdo en 1999 y su buen bateo lo tiene a punto de empatar un registro para los panameños que han pisado ese terreno.
De superar los 100 imparables este año, como lo ha hecho en las tres campañas anteriores, Lee se unirá a Héctor López como los únicos panameños que han logrado dar 100 o más "hits", en sus primeros cuatro años.
López con Kansas City ligó 140 imparables en su primer año, que fue en 1955; al año siguiente 153, después 115 y por último, en 1959, conectó 147. Lee en 1999 despachó 144 inatrapables, la temporada seguida dio 172 y en el 2001 pudo pegar de "hit" en 150 ocasiones.
Rod Carew únicamente pudo conseguir más de 100 imparables en sus tres primeros años, ya que en el cuarto sólo dio 70. Tuvo menos juegos por lesiones. De igual forma el coclesano tiene buenas posibilidades de redondear cifras en varios aspectos ofensivos. Está a 44 inatrapables de llegar a los 500, a seis dobles de los 100, a 36 jonrones de los 100 y a 40 carreras empujadas de las 300.
Así como se presentan oportunidades para fijar algunos registros particulares, también hay grandes retos para los panameños.
El diestro santeño Ramiro Mendoza después de la presente temporada entrará en su tercer año con derecho al arbitraje. Aunque, los Yanquis de Nueva York están interesados en acordar con el panameño por tres años y 11 millones dólares.
Mendoza, quien inicia la campaña en la lista de lesionados por presentar molestias en el cuello, está prácticamente obligado a tener un buen año para poder exigir una buen contrato para temporadas venideras con los Yanquis o en caso contrario para alegar en el arbitraje.
Mendoza, quien evitó este año la decisión arbitral al acordar por 2.6 millones, se acerca a la media centena de victorias tras acumular 46 con 30 pérdidas. Necesita 48 ponches para arribar a los 500.
Olmedo Sáenz lo comentó hace una par de días; este era un año importante para su futuro. Una vez culmine la campaña de 2002 con los Atléticos de Oakland será agente libre.
Su contrato de 1.2 millones por dos años, vence este 2002, a pesar que el equipo tiene una opción para el 2003, debe demostrar una consistencia en su bateo.
Con la llegada de Carlos Peña al equipo, la situación se le complicó un poco porque tenía una clara oportunidad de reemplazar a Jason Giambi. La primera opción la tiene Peña.
Por ambas razones el herrerano tiene que aprovechar todas las oportunidades que se le presenten, indistintamente si es en la tercera base, en la primera, o como bateador designado.
José "Toro" Macías poco a poco se ganó el respeto de la dirección de los Tigres de Detroit al punto que le han dado la responsabilidad de ser el jardinero central estelar del equipo.
La idea original era colocarlo también como primer bate, pero al no tener una buena pretemporada fue bajado en la alineación. No obstante, en los últimos partidos de exhibición presentó mejores números indicando que estaba tomando el paso.
Macías en sus primeras tres temporadas en grandes ligas estaba fungiendo de utility; en tercera y segunda base, además de los jardines. La posición no es nueva para él porque en ligas menores esa era su posición habitual: jardinero Central.
Bruce Chen con los Mets de Nueva York y Einar Díaz con los Indios de Cleveland no escapan a esta realidad. Díaz en su tercera campaña como receptor titular de la tribu es uno de los mejores en este departamento en las mayores, pero su ofensiva es algo débil.
Con la llegada de Eddy Pérez, el panameño se verá forzado a mejorar su ofensiva, al punto de evitar cualquier amenaza de ser desplazado del puesto.
En tanto, Chen empezará en el cuerpo de relevos, pero no se debe descuidar y aprovechar todas las oportunidades que se le presenten, primero para anular cualquier posibilidad de cambio y para conseguir lo que siempre ha deseado, ser un abridor.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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