La operación de la OTAN para recolectar las armas y municiones que le debe entregar la guerrilla albanesa de Macedonia comenzará mañana, pese a que persisten enormes discrepancias con el Gobierno del país sobre la cantidad de material bélico en cuestión, indicó ayer la Alianza.
REACCION A COMENTARIO
Frente a la declaración hecha ayer por el primer ministro, Llubcho Gueorguievski, de que la cifra de unas 3,500 armas que maneja la OTAN es "ridícula", el jefe de operaciones de la fuerza aliada en Macedonia, el coronel británico Powell Evans, aseguró en rueda de prensa que habrá acuerdo y que la recolecta se iniciará el lunes.
El portavoz de la OTAN en Macedonia, el mayor estadounidense Barry Johnson, que acompañaba a Evans, afirmó que el comentario de Gueorguievski "no es la evaluación del Gobierno".
Ante el escepticismo al respecto que expresaron algunos reporteros, Johnson señaló que "no hemos recibido todavía una respuesta oficial" a los cálculos de la Alianza sobre el número de armas que está en manos de los rebeldes.
Aunque la cifra que la OTAN maneja y ha comunicado al Gobierno no se ha hecho pública, Gueorguievski dijo que se trata de unas 3,500 y señaló que ese mismo número de armas ya fueron incautadas por las fuerzas gubernamentales "en una sola acción al principio del conflicto que estalló en febrero pasado".
INCIDENTES
La policía macedonia informó ayer de una explosión nocturna y de disparos ocasionales de armas de pequeño calibre cerca de la segunda ciudad del país, mientras que las tropas de la OTAN se preparaban para recoger el armamento de los rebeldes de la etnia albanesa.
No hubo informes de muertes. La explosión destruyó un puesto de revisión de vehículos, según la policía. Los tiroteos, cerca de las poblaciones de Ratae y Zilce, no fueron considerados enfrentamientos graves y las fuerzas gubernamentales no intervinieron, según un funcionario de alto rango de la policía, quien habló a condición de no ser identificado. Los funcionarios de la OTAN no contaban con informes sobre el incidente, pero dijeron que, en general, las hostilidades han descendido.