Cansados de tantas promesas para la construcción de un nuevo gimnasio, los entrenadores de boxeo iniciarán a partir de este viernes una serie de protestas, realizando su trabajo en la Avenida Frangipani.
La información fue confirmada por el presidente de la Afiliación Nacional de boxeadores y entrenadores de la república de Panamá, Rigoberto Garibaldi, quien manifestó que este viernes 14 de enero entrenarán a sus púgiles en la avenida Frangipani, debido a la falta de respuesta para la consecución de un lugar adecuado para practicar el boxeo.
"Estamos cansados de que nadie nos escuche", señaló Garibaldi, quien añadió que la asociación se reunirá antes para establecer las medidas a seguir.
Indicó que los boxeadores y entrenadores fueron sacados del Marañón, con la promesa de que se les construría un nuevo local.
Lo cierto es que Iniciamos un nuevo milenio y aún la ciudad capital no cuenta con un gimnasio para la práctica del boxeo.
Este popular deporte, en el cual 19 panameños se han coronado campeones mundiales, ha sido olvidado por las autoridades gubernamentales de los últimos períodos, a pesar de tantas glorias que le han dado a la república de Panamá.
A pesar de que el deporte de las narices chatas y orejas de coliflor no está pasando por las páginas gloriosas de la década de los 70, no es justo que los boxeadores y entrenadores tengan que trabajar en un lugar que no reúne las condiciones óptimas.
Se hizo una promesa El problema se inició cuando el 13 de abril de 1993 fue demolido el otrora Gimnasio Pascual González del barrio del Marañón, lugar que albergaba antes la práctica del boxeo.
Allí entrenaron púgiles de la talla de Roberto Durán, Hilario Zapata, Rigoberto Riasco y muchos otros que llegaron a ser campeones mundiales.
Este gimnasio fue derrumbado para construir lo que ahora es el Mercado del Marisco, el cual fue financiado por el gobierno japonés. Por su parte el gobierno panameño de ese entonces se comprometió en construir una nueva casa para el boxeo, tal como lo señala el ex presidente de la república, Guillermo Endara.
Endara, quien fungía como presidente de la república para esa época, dijo que el gobierno japonés lo único que financió fue el proyecto del Mercado del Marisco, no así un nuevo gimnasio.
Agregó que los nipones en ningún momento se inmiscuyeron en este problema, por considerar que esto era asunto del gobierno panameño.
No sólo era el gimnasio, sino otros negocios que tenían más de 40 años de estar ubicados en ese sector, señaló el ex mandatario de la república.
Indicó que su gobierno llegó a un acuerdo para construir un nuevo gimnasio, el cual se pensó hacerlo originalmente en el Chorrillo, pero finalmente se decidió por el barrio de Santa Cruz.
Al ser cuestionado por qué la obra no fue finiquitada, el ex presidente manifestó que desconocía el motivo por el cual no fue realizada tal construcción.
Gimnasio de Curundú Mientras supuestamente se construía un nuevo gimnasio, después de ser derribado el Pascual Ciela González, los boxeadores y entrenadores fueron reubicados de manera temporal en el Gimnasio de Curundú el 20 de mayo de 1993.
El lugar, aunque no era óptimo para la práctica de este deporte, sólo sería utilizado mientras se construía el gimnasio en Santa Cruz.
Sin embargo, como todos conocen, la construcción de tal obra se inició pero hasta la fecha no se ha terminado, mientras que los boxeadores y entrenadores aún permanecen trabajando en Curundú, en espera de que alguna autoridad se acuerde de ellos.
No reúne condiciones Pero, si hay un punto de coincidencia entre los boxeadores, entrenadores y apoderados, es que el Gimnasio de Curundú no reúne las condiciones óptimas para practicar este deporte.
Para el señor Carlos Cruz, uno de los entrenadores más veteranos que se mantiene en el boxeo panameño, no es posible que a pesar de que se generaron 19 campeones mundiales, este deporte no cuente con un lugar propio, ya que el local donde están es prestado por la Junta Comunal de Curundú.
Cruz señaló que se gastó cerca de 40 mil dólares en vigas durante la construcción del nuevo gimnasio en Santa Cruz, sin embargo no se terminó la obra.
Manifestó que ellos temen de que en algún momento la junta comunal de este corregimiento les comunique de que ya no les pueden seguir prestando este local, por lo que es necesario la construcción de un gimnasio.
Al respecto, la Representante del corregimiento de Curundú, Hermisenda Perea, manifestó que por el momento no piensan pedirles este lugar a los boxeadores, ya que saben de que aún no cuentan con un gimnasio propio.
Señaló la concejal que se llegó a un acuerdo entre la junta comunal y el Instituto Nacional de Deportes (INDE) y esta última entidad es la encargada de darle mantenimiento al local.
Tratamos de obtener la versión del Instituto Nacional de Deportes, pero su director general se encontraba en una gira de trabajo por la provincia de bocas del Toro.
Pero las condiciones de este lugar no sólo afectan a los entrenadores, sino también a los boxeadores, quienes no pueden extenderse a fondo en sus prácticas. Para Elvis Guerrero, uno de los prospectos nacionales, este lugar se encuentra en pésimas condiciones.
Guerrero dijo que en la entrada hay un charco que expira un olor muy desagradable y cuando llueve cae goteras dentro del gimnasio.
Agregó que también los servicios sanitarios se encuentran deteriorados e inclusive hay días que no cuentan con el vital líquido.
También se ha tratado de hacer muchas veces funciones de boxeo aficionado, pero no se han podido efectuar por la lluvia, tal como lo señala el apoderado Roberto Grimaldo, quien es una de las personas activas dentro de este deporte.
Grimaldo manifestó que otro problema es que no hay seguridad dentro del lugar, ya que se roban los equipos de los boxeadores.