La ausencia del pívot Shaquille O"Neal con el equipo del Oeste no impide que siga siendo el gran favorito frente al del Este en el Partido de las Estrellas de la NBA que se va a disputar hoy en el MCI Center de Washington.
Sin O"Neal el partido se queda sin la gran figura y el jugador que más atracción genera dentro del baloncesto profesional, pero el potencial del equipo del Oeste no sufre demasiado porque tiene otros hombres altos que pueden suplir perfectamente su aportación en un partido que no tiene ningún interés deportivo como tal.
El veterano Vlade Divac, ex compañero de O"Neal, ahora con los Kings de Sacramento fue el jugador que el comisionado de la NBA, David Stern, eligió para ocupar el puesto de la estrella de los Lakers.
Pero los jugadores que habrá que seguir en el equipo del Oeste serán Kobe Bryant, el gran rival de O"Neal en los Lakers, si es que al final decide participar en el partido, junto con los titulares Tim Duncan (San Antonio), Chris Webber (Sacramento) y Jason Kidd (Phoenix).
Para ayudarles como reservas estarán nombres como los del veterano pívot David Robinson, de los Spurs de San Antonio, Gary Payton (Seattle), Rasheed Wallace (Portland), Antonio McDyess (Denver), Kevin Garnett (Minnesota) y Michael Finley (Dallas).
El entrenador responsable de dirigir al equipo del Oeste será Rick Adelman, de los Kings, quien tiene la filosofía con su equipo de jugar el mejor baloncesto de ataque de toda la liga.
"Todos sabemos que el Partido de las Estrellas sirve para que nos reunamos la familia de la NBA y tengamos un fin de semana agradable y relajado después de haber cubierto la primera parte de la liga", declaró a EFE Adelman. "Buscaremos la victoria y creo que no tengo que decirle a los jugadores cómo deben hacerlo para conseguirlo", añadió.
El Oeste, con la retirada de Michael Jordan, recuperó el poder en la competición después de que primero los Spurs y luego los Lakers lograron los dos últimos títulos de campeones de liga.
Jordan había robado con los Bulls de Chicago todo el protagonismo de la competición durante la década de los noventa al conseguir seis títulos de liga hasta que en la temporada de 1998-99 decidió que no quería seguir más en la competición activa.
Su dominio en la liga y en todos los aspectos de la imagen y promoción de la NBA, inclusive de la economía del país, lo convirtió en un factor imprescindible y decisivo en cada edición del Fin de Semana de las Estrellas con un protagonismo imprescindible de cara a los patrocinadores del baloncesto profesional.
Jordan, como era su costumbre, nunca defraudó y consiguió ser el Jugador Más Valioso (MVP) en las ediciones de 1988, 1996 y 1998, la última en la que participó, cuando el equipo del Este venció por tercer año consecutivo al del Oeste y la cuarta vez en cinco años.
"No sentiré ningún tipo de nostalgia cuando vea el domingo el partido sentado junto al resto de los directivos invitados", comentó Jordan. "Mi gran desilusión de alguna manera será no ver a ningún jugador de los Wizards en el equipo del Este", agregó.
Sin embargo, sí estará el jugador que de alguna manera tiene las mayores posibilidades de ocupar el puesto que dejó vacante Jordan dentro de la competición de la NBA, como es el alero Vince Carter, de los Raptors de Toronto.
Aunque "Air Canadá", como se le conoce a Carter, no se encuentra al ciento por ciento de su condición física, tiene problemas con la rodilla derecha, la estrella de los Raptors intentará, al margen de darle satisfacción a los patrocinadores que lo han elegido para promocionar la imagen de sus productos, ayudar al equipo del Este a conseguir la victoria.
Larry Brown, el veterano entrenador que ha hecho posible esta temporada el milagro de los Sixers de Philadelphia, será el responsable de dirigir al equipo del Este y tiene la esperanza de los jugadores seleccionados puedan dar la sorpresa y conseguir la victoria, que el año pasado no pudieron lograr en Oakland cuando perdieron por 137-126.
"Lo único que puedo decir es que tenemos grandes profesionales que pueden luchar por la victoria y vamos a intentarlo", comentó Brown. "Sabemos cómo hacer las cosas en el campo y habrá que jugar el partido con la única filosofía de dar el mejor espectáculo a los aficionados", añadió.
La última mala noticia, especialmente para Brown, fue conocer que el pívot Theo Ratliff, de los Sixers, era baja del partido después de lesionarse la muñeca derecha que lo tendrá apartado de la competición entre cuatro y seis semanas.
"Lamento la lesión de Theo porque si había un jugador que se merecía estar en el partido era él después de la gran temporada que ha desarrollado hasta ahora comentó Brown.
El comisionado de la NBA, David Stern, decidió que ocupase su puesto el pívot Antonio Davis, de los Raptors, mientras que los Sixers mantendrá su presencia en el equipo con la gran estrella, como es el base Allen Iverson.
Tampoco podrán estar por enfermedad y lesión, respectivamente, el pívot Alonzo Mourning (Heat) y el alero Grant Hill (Magic), pero sus puestos serán cubiertos por el veterano Dikembe Mutombo (Hawks) y Latrell Sprewell (Knicks).
Junto a Iverson y Carter, en el cinco inicial del Este también estarán Mutombo, Sprewell y Tracy McGrady (Magic), mientras que en la lista de los reservas se encontraran Davis, Glen Robinson (Bucks), Jerry Stackhouse (Pistons), Anthony Mason (Heat), Stephon Marbury (Nets), Allan Houston (Knicks), Ray Allen (Bucks).