En los incidentes del partido entre Bocas del Toro y Panamá Oeste, en el que se violaron los reglamentos al jugar siete entradas, el árbitro Erau Carrintong se llevó la peor parte de la sanción, al ser apartado definitivamente del campo de juegos y designado solo a coordinar a los árbitros.
Mientras que Aníbal Reluz, técnico de Bocas del Toro, y Rodrigo Merón, director de la novena de Panamá Oeste, solo fueron amonestados verbalmente.