Al iniciarse una nueva temporada del fútbol no aficionado, es bueno recordar algunas de las 17 reglas que rigen el deporte más popular del mundo, y si se cumplen a cabalidad en nuestro medio. Sobre el terreno de juego, por ejemplo, se constituye una de las principales normas, y la número uno de las diferentes reglas. El campo debe ser de césped natural o artificial. En Panamá, comienzan a ser casi todos de grama sintética, con excepción del Rommel, porque existe un reglamento de las competiciones que indica que allí se juegan hasta eliminatorias mundialistas. Leemos textualmente: “El terreno deberá ser rectangular, siendo su largo entre 90 y 120 m (100 y 110 m para partidos internacionales), y su ancho entre 45 y 90 m (64 y 75 m para los de afuera). Todo el perímetro del terreno estará rodeado por líneas de 12 cm de ancho como máximo, las 2 más largas tendrán el nombre de líneas de banda, mientras que las demás serán las líneas de meta. Dentro del campo se traza una línea paralela y equidistante a las líneas de meta, la cual será llamada línea media. El punto medio de esta línea será el centro de una circunferencia de radio igual a 9.15 m”. No tenemos que ir a las canchas, con una cinta métrica en la mano, para saber si una cancha está por debajo de lo exigido. Pero conviene saber dónde estamos parados.