Los internacionales españoles han encadenado elogios a su capitán, Iker Casillas, por su actuación salvadora en los cuartos de final del Mundial 2010 ante Paraguay, con Cesc Fábregas resumiendo el sentir general: "Es un Dios, el jugador más grande de nuestra historia".
“Iker es un Dios. Para el fútbol español no hay jugador más grande en la historia que él, por lo que es como persona, capitán y jugador. Se le puede criticar con lo que sea, pero en los momentos importantes siempre está ahí y nunca falla", aseguró Cesc.
Palabras significativas son las de Víctor Valdés. Sus elogios a Casillas demuestran el ambiente que se respira en la selección española.
“La actuación de Iker ante Paraguay, en uno de esos momentos que deciden partidos históricos, fue muy buena, muy positiva, fundamental en la victoria de la selección para estar en las semifinales", afirmó el arquero del Barcelona.