"Pep" Guardiola, entrenador del Barcelona, declaró después de ganar 1-3 al Atlético de Madrid en el partido de ida de los octavos de final de la Copa del Rey, que es una suerte para él dirigir al conjunto azulgrana, y que el mérito del buen juego es de los jugadores, "que son muy buenos".
"Son ellos los que hacen bueno al cuerpo técnico y los que hacen grande a la institución. Mi misión es estar pendiente de que nunca bajen los brazos y salgan siempre con el mismo espíritu ganador", dijo el técnico barcelonista.
"Por supuesto que en cualquier momento alguien nos puede ganar, pero he de reconocer que hemos mantenido una muy buena intensidad, con una presión muy alta y hemos conseguido tres goles. Me quedo con el espíritu y tono del partido", dijo.
Sobre la eliminatoria, el entrenador dijo que es "un buen paso para pasar".