CUANDO Celestino Caballero perdió el conocimiento, el carro en el que viajaba volaba por los aires. Su cabeza rastrillaba el pavimento y su cuero cabelludo se extinguiría por los años. Escapó a la muerte en un accidente de tránsito en el 2002, donde viajaban "Miki" Lasso y el difunto Pedro "Rockero" Alcázar.
Se recupera poco a poco y ha tenido altas y bajas en su carrera. Su lucha para ser campeón del mundo no ha sido fácil, pero esta a las puertas de coronar su sueño.
Humildad, perseverancia y valor, son tres características que lleva muy dentro Celestino "Pelenchín" Caballero, un boxeador colonense quien a sus 29 años está consciente de la importancia que significa tener una oportunidad titular en este difícil deporte.
El peleador destacó que ha tenido varios obstáculos en la vida, pero que por fin ha llegado la hora de disputar una corona.
"Pelenchín" fue abordado por EPASA en sus entrenamientos para que hablara alto y claro sobre varios aspectos de su vida personal y boxística, y estas fueron sus palabras:
R- Desde muy pequeño mi padre era boxeador amater y él me llevaba al gimnasio y fui aprendiendo poco a poco el oficio, y luego después de ir a clases me iba al gimnasio en Colón. Por allí empezó todo.
R-Cuando él estaba en vida le dije que algún día me coronaría campeón del mundo, y ahora disputaré la corona mundial de las 122 libras ante el venezolano Yober Ortega. Es un sueño y un deseo que tengo para ser campeón del mundo.
Mi padre no está conmigo, pero a su tumba iré a llevarle la corona, el día después que me la gane.
En efecto, en el año 2002 tuve un accidente de tránsito en el que salí del automóvil en marcha, cuando se volteó en Loma Campana, pero salí ileso, aunque estuve 28 días hospitalizado, volví para ser campeón del mundo.
R- Ese nocaut me enseñó a madurar boxísticamente, a cubrirme mejor y a prepararme más en mi defensa. Fui noqueado, pero aprendí que en el boxeo todo puede pasar y hay que ser vivo en el ring.
R- Yo siempre he dicho y me lo inculcaron desde pequeño en mi hogar, que "el que persevera alcanza", y eso siempre lo he tenido presente. Luché para seguir adelante en un momento que nadie daba nada por mi tras dos derrotas, y aquí estoy a punto de ser campeón del mundo y con el favor de Dios lo voy a lograr.
Lo que más disfruto es compartir con mis hijos. Ellos y mi esposa, lo son todo para mi. Cuando salimos juntos a jugar, al cine.. no hay palabras para describir lo grande que se siente.
R- Claro que sí. Lo he tomado con mucha responsabilidad, porque de ello depende el futuro de mis hijos y de mi esposa. Quiero educar bien a mis tres hijos y cumplir una promesa que le hice a mi esposa, que fue comprar una casa para ella, los niños y para mi.
R- Así será. Seré el tercer campeón que da la cuadra de Rogelio Espiño, porque he trabajado por esto y ahora me toca a mi.
R- El mejor momento de mi carrera fue cuando le gané a Daniel Ponce de León. Nadie apostaba por el panameño, pero "Pelenchín" sacó su casta y se metió en los primeros planos del boxeo. El peor momento fue cuando me noqueó "Cheo" Rojas, pero de eso aprendí una lección que siempre tengo presente.
R- No exactamente, pero hubo un tiempo que estaba en el segundo plano, un poco desilusionado y no peleaba, pero seguí entrenando hasta que salió la pelea con Ponce De León y subí a los primeros planos con esa victoria.
R-El es un buen boxeador, pero creo que su época ya pasó.
Escapó a la muerte
Celestino está cerca de cumplir el sueño de ser campeón del mundo.