La selección española de balonmano certificó su presencia en los cuartos de final y peleará por la primera plaza del grupo B, tras imponerse por 22-33 a Hungría en una jornada en la que Croacia volvió a demostrar su fortaleza con una exhibición ante Dinamarca, a la que venció por un contundente 32-21.
Una renta de once goles por la que también venció el conjunto español, que volvió a desplegar una excelente defensa, especialmente en la segunda mitad. España tiene que vencer mañana por siete tantos a Croacia si quiere asegurarse matemáticamente la primera plaza del grupo B.