España sueña con un nuevo reto un año después de fulminar los fantasmas del pasado, de romper barreras un 22 de junio que pasó a la historia. Doce meses después de dar el salto de calidad eliminando a Italia en cuartos de final de la Eurocopa, reta a Brasil en la Copa Confederaciones.
"Ese 22 de junio es clave en la carrera de todos los que formamos la selección", confesó el capitán Iker Casillas. "Rompimos con la historia. Con la eterna cantinela de volver a casa en cuartos. Nos liberó. Ese día nos dimos cuenta de que ganaríamos la Eurocopa".
Casillas fue la imagen con sus paradas en la tanda de penaltis. Cesc Fábregas el que marcó el definitivo frente a los italianos y desató la euforia en todo el país. "Es un momento imborrable. No lanzaba un penalti desde que era juvenil y Luis (Aragonés) me dio el último. El decisivo. Fui con confianza y lo marqué", recordó.