Deportes

¡Espectacular! Edward se viste de "oro"

El velocista panameño sorprendió al mundo al lograr la segunda medalla para Panamá en los Mundiales de Atletismo. Hay quienes aún no salen del asombro.


Alonso Edward despegó de último hacia la tierra prometida, donde “fluyen” los metales con que se distingue a los mejores. Aun así su instinto de supervivencia lo hizo volar, lanzar zancadas a la desesperada, para darle caza a sus rivales en los últimos 40 metros y en el remate capturar la presea de plata de los 200 lisos en los Mundiales de Berlín con un bárbaro tiempo terrenal de 19,81.

Sí, Edward se proclamó, para sorpresa de los que habitamos en este planeta, campeón entre los seres humanos... Repito, entre los humanos, porque delante de él, lo que iba era una fiera sideral, un verdadero huracán, ese al que los hombres le llaman Usain Bolt, un “terminator” de récords, muy presumido, buena gente fuera de la pista y, como sus enormes zancadas, despiadado dentro de ella. Edward tuvo el privilegio de comprobarlo.

Bolt, de 22 años, no dio ningún tipo de oportunidades. Hizo, desde el principio, todo a la perfección: su registro de reacción en el partidor, de 0.133 milésimas fue el mejor de todos; mientras, el de Edward, el peor: 0.179.

 

Nuestro “Hijo del Viento” tuvo que apretar, primero en la curva y luego en la recta final, para echar a un lado al jovencito estadounidense Wallace Spearmon, tercero con 19.85, y sacar del podio a Shawn Crawford (EE.UU.), cuarto con 19.89.

Edward, en cuyas venas corre la sangre de la velocidad, la jamaicana, pues su madre es de allá, levantó las manos en señal de victoria, una vez cruzó la meta.

Aquel “niño” criado en el poblado de Pedro Miguel, riberas del Canal, se sentía ganador y efectivamente lo es. Escoltar al todopoderoso Bolt, el hombre más rápido de la historia, es algo para en el futuro sentarse en el sofá y contarle a los nietos: “érase una vez en Berlín, un chico desconocido que enfrentó a un extraterrestre”.

 

Pero este hermoso cuento no termina allí. Edward, tres años menor que Bolt, tiene la oportunidad de mejorar, de escribir una historia más increíble. Él podría ‘mutar’ en una especie de ser que, en el futuro, podría cambiar el metal de plata, por el de oro.

La de Edward fue una carrera memorable, comparable a las de Lloyd Barrinton LaBeach en los Juegos Olímpicos de Londres, en 1948.


fecha edicion
old id
459289
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América