El Barcelona despedirá mañana el año futbolístico en el Camp Nou ante el Córdoba, ante el que no contempla otro resultado que no sea la victoria, después del tropiezo la semana pasada en el campo del Getafe, donde sólo arranco un empate (0-0).
El Córdoba, condenado a sufrir las vicisitudes del recién ascendido, se encuentra encajonado en el grupo de descenso y con solo una victoria en quince jornadas, lo que le convierte sin quererlo en la víctima propiciatoria de un Barcelona que no puede más que llevarse la victoria mañana para evitar que el Camp Nou se incendie como colofón de un 2014 para olvidar.
El Barcelona recibe a un viejo conocido, que en los años sesenta fue uno de los habituales del Camp Nou en la Liga. A pesar de haberse medido en ocho ocasiones en el feudo catalán -la última en la temporada 1971-72, el conjunto andaluz nunca ha sacado nada positivo, pues suma por derrotas sus visitas a Barcelona.