El mariscal de campo de los Eagles de Filadelfia, Michael Vick, está presentando una recuperación muy lenta de la conmoción cerebral que sufrió, y su regreso a la acción aún no tiene fecha.
El mariscal se nota "nublado", "no muy alerta" y "pesado de ojos", y su regreso al campo de juego "ni siquiera está cerca", dijo el entrenador de los Eagles, Rick Burkholder, en una entrevista que concedió al diario “Philadelphia Inquirer”.

Burkholder, que fue parte del equipo que ayudó a formar la base para el protocolo de la NFL en cuanto a rehabilitación en conmociones, indicó en la entrevista que Vick se sometió a una prueba de impacto el viernes, pero que su desempeño fue "por debajo del básico". Agregó que el quarterback será evaluado nuevamente mañana lunes.
En ese tipo de pruebas se le da a un jugador conmocionado un ejercicio de tres o cuatro fases, pero Vick no estaba listo para completarlo.
Vick "tiene muchos síntomas y decidimos que no debíamos seguir ejercitándolo", dijo Burkholder al periódico.
"Estamos en una etapa muy temprana del proceso" de recuperación, dijo Burkholder, quien indicó que "estamos en lo que considero la fase uno".
Los Eagles usarán a su mariscal de campo novato Nick Foles en sustitución de Vick frente a los Redskins de Washington.
Carrera.
Vick está bajo contrato con el equipo de la National Football League, los Philadelphia Eagles.
En abril de 2007, se encontró bajo el escrutinio público y legal en lo que fueron investigaciones de autoridades locales y para cargos sobre narcóticos. La policía descubrió y confiscó evidencias de una arena para peleas de perros y se llevó 66 perros, incluyendo 55 pit bulls. Subsecuentemente, las autoridades y medios de comunicación afirmaron que hay testigos que involucran a Vick con las peleas de perros y las apuestas relacionadas. En diciembre de 2007 fue encontrado culpable y sentenciado a 23 meses de prisión, los cuales cumpliría en la Prisión Federal de Leavenworth. Vick fue liberado el 20 de mayo de 2009.