Estados Unidos llegó a Londres con 12 boxeadores, de los cuales solo dos terminaron con medallas, ambas en la rama femenina.
Claressa Shields conquistó el oro en el peso medio, mientras que Marlen Esparza fue bronce en la categoría mosca.
Esparza dijo al final que se retira del boxeo por no cumplir su promesa de alcanzar el oro.