Estados Unidos se proclamó ayer ganador de la Copa Solheim de golf femenino tras remontar el último día los cuatro puntos de ventaja con los que Europa arrancó los partidos individuales, una hazaña que probablemente pasará a la historia como el "milagro de Leon-Rot", el club alemán escenario del prodigio.
Fue una reedición, pero a la inversa, del llamado "milagro de Medinah" de la Copa Ryder masculina de 2012, en la que Europa consiguió remontar a domicilio en la jornada del domingo para apuntarse la victoria.
En la Solheim de 2015, las estadounidenses, capitaneadas por Juli Inkster, ganaron ayer por un resultado final de 13,5 a 14,5 para romper la racha de dos victorias consecutivas de las europeas, vencedoras en 2011 y 2014. Se trata del noveno título de las norteamericanas por cinco de las europeas.