Cinco bombas de bajo poder estallaron en las ciudades colombianas de Cali y Medellín, en el preludio de una huelga de 24 horas que los trabajadores estatales realizan ayer en protesta por la política económica y laboral del Gobierno, que adoptó medidas de seguridad para evitar que la guerrilla izquierdista se infiltre en el movimiento.
La Policía de Medellín señaló que dos artefactos explotaron en la madrugada en sendas oficinas de empresas de transporte de mercaderías, causando daños materiales pero no víctimas.
Asimismo, tres bombas estallaron en una tienda de videos, un colegio y la sede de la cooperativa de los militares retirados, ubicados en distintos barrios de Cali provocando sólo daños materiales.