Recientemente se canceló la jugada de la trifecta en una carrera en la que competían tres caballos, con el supuesto interés de proteger el dinero de los apostadores en caso de que alguno de los jinetes participantes rodara de su cabalgadura.
Como primera evidencia podemos señalar que esta misma situación ya se produjo este año -el 28 de febrero para ser exacto- y los mismos promotores de esta infeliz iniciativa permitieron que se realizara la carrera que fue ganada por la potranca Mont Cherry y la trifecta pagó B/11.20.
El hecho de que compitan tres caballos en una carrera se ha dado muchas veces, incluso con la participación de uno de los actuales comisarios como miembro de este Cuerpo. Pero al parecer el 5 de junio creyeron que iban a descubrir el agua tibia.
Lo que no previeron fue que esta mala decisión privó a los apostadores de ganarse la trifecta más fácil de la semana o ¿será que dentro de la lógica de ellos es más fácil acertar los tres ganadores en su orden cuando compiten seis o siete caballos que cuando solo hay tres en la competencia?
Presumían que uno de los tres jinetes podía haberse caído. Volvemos a preguntar: ¿hay más probabilidades de un accidente en una carrera de tres caballos que en una de seis, siete u ocho?
Sustentaron esa decisión en el artículo 374, numeral 20 del Reglamento de Carreras, según el cual los comisarios podrán “invalidar...una o más jugadas cuando a su juicio existan circunstancias o evidencias que así lo exijan”.
Si quieren más evidencias aquí le dejamos una que demuestra que su decisión se estrellaba contra la lógica y las estadísticas.
Este año se han celebrado 570 carreras, con un promedio de siete caballos por carrera, y solo se han caído seis jinetes.
¿Cómo le quedó el ojo?