Cada partido Panamá y Costa Rica es un duelo apasionante, un clásico (más para nosotros que para ellos), un juego donde un balón de fútbol decide el honor del país.
No cabe duda de que será una guerra (deportivamente hablando), más con el antecedente del amistoso que disputaron las selecciones mayores de ambos países la semana pasada y que terminó con dos expulsados y varios amonestados.
A eso se le suma el morbo por la presencia de Celso Borges -hijo de Alexandre Guimaraes- en la formación tica. En este caso, ambos han dicho que defenderán los suyos, sin importar el parentesco que hay de por medio.
En cuanto a los equipos, ambos llegan con dudas y con inconvenientes. Panamá no contará con su mejor jugador y capitán, Román Torres, quien al no ser fecha FIFA, debió permanecer en La Equidad de Colombia. A esto hay que sumarle el retraso de los internacionales Edwin Aguilar y David Arrue, quienes apenas pudieron entrenar el miércoles con el equipo.
Guimaraes volverá a confiar nuevamente en la dupla Aguilar-Torres en la delantera. Se trata de dos futbolistas interesantes que todavía no han mostrado todo su potencial con la selección de Panamá. Hoy puede ser la gran noche de Edwin, un delantero con una pinta de ariete de área.
La cuota de talento la debe aportar Nelson Barahona, otro jugador que si mantiene la llama encendida, puede ser muy peligroso para la defensa contraria.
Hoy debemos tener la pelota y crear sorpresa, no depender exclusivamente de Gabriel Torres para la ofensiva. Hay otros, como Reggie Arosemena que puede librar a "Gabi" de tener que bajar hasta el mediocampo a buscar balones perdidos y liderar un contragolpe mortal.
Reggie debe ser titular. Guimaraes debe confiar en el jugador con más imaginación de su equipo si quiere asegurar el resultado desde el principio. De igual forma, jugando de local debe ser lo más ofensivo posible y poner volantes con manejo y dejar en espera a los de corte defensivo.
Atrás, Guimaraes utilizará nuevamente al tridente Anderson, Machado, Vásquez, para controlar los avances de la delantera costarricense. Los tres tienen experiencia con la selección mayor y deben transmitir seguridad para que el resto del equipo juegue con mayor confianza.
La situación ha mantenido inquieto a un Medford que viene y quiere la clasificación.
La columna vertebral de su equipo está conformada por Celso Borges, el importante volante del Saprissa de Costa Rica, así como Pablo Herrera de la Liga Deportiva Alajuelense y el delantero Jean Carlo Solórzano.
También hay que tomar en cuenta a figuras como Esteban granados o Josimar Arias, todos jugadores que Guimaraes conoce y debe saber como controlar para que su juego no sea efectivo.
Figuras hay para ver un buen partido esta noche, falta ver si quieren jugar. Esto es una guerra, pero no de patadas, si no de buen fútbol, donde debe prevalecer el que juegue mejor en la cancha.
La victoria, el empate o la derrota son una gama de posibilidades. Hoy queremos la primera.