Varias son las versiones que giran en torno al caso Richard Peralta. De momento solo tres nombres han sido llamados y sancionados. Sin embargo, quien recibió el castigo más severo ha sido el estudiante de kinesiología, D'Bryan Preudhomme.
Este joven no podrá ejercer su futura profesión por los próximos tres años en ninguna federación o asociación deportiva, como pena por dicho tema.
Preudhomme, quien realizaba su proyecto final de esta carrera universitaria como apoyo del cuerpo médico de la Sub-23 y señalado por la gran mayoría de los panameños que han estado al tanto de este caso, se sentó ayer a conversar con 10 Deportivo y acusó el “abuso” por parte de los directivos de la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut) en su contra, debido a que lo deben haber visto como “el eslabón más débil de la cadena por no tener la idoneidad”.
“El medicamento (Neobol --que contenía la sustancia prohibida clostebol--) no sé quién se lo recomendó al jugador (Richard Peralta). “El señor Pedro Núñez -gerente de la Selección de Fútbol Sub-23 que nos representó en Toronto- me entregó el medicamento, yo vi que era un cicatrizante, yo no sabía que tenía alguna sustancia ilícita y se lo entregué al jugador, ya que para eso me lo habían dado”, manifestó.
Peralta, quien arrojó un resultado adverso en una prueba de dopaje en medio los Juegos Panamericanos 2015, también fue castigado con un año alejado de toda actividad relacionada al fútbol profesional, y Núñez recibió la pena de dos años fuera de todo torneo oficial como designado de la Fepafut en competencias de la Fifa.
“En ningún momento yo autoricé que compraran el medicamento o se lo apliqué. Yo solo le di las instrucciones de uso al jugador, se lo entregué”, agregó Preudhomme, que deberá pagar, en menos de 26 días -contando desde el pasado miércoles 23 de septiembre-, un arbitraje de 7,800 dólares si desea apelar esta sanción.
Reveló Preudhomme que durante la aventura del conjunto Sub-23 en la cita panamericana -que se llevó a cabo entre el 10 y el 26 de julio pasado- él, un estudiante de kinesiología, era el único personal del cuerpo médico en el equipo nacional, puesto que los profesionales de la materia se encontraban con el onceno Mayor en la Copa Oro (7-26 de julio).
“Cuando explota el tema, ellos (los directivos de la Federación), prácticamente me culparon a mí de todo, y la verdad, creo que eso estuvo mal. Primero, porque yo no fui el culpable directamente. Tengo parte de culpa, porque yo se lo entregué al jugador, pero hay personas que tuvieron mayor culpa y son castigadas de manera menos severa. La verdad, no me parece”, dijo.
“Segundo, en ningún momento, en ninguna instancia, en ninguna práctica -del equipo Sub-23- había un doctor encargado para darle los medicamentos al jugador”, añadió.
“Claramente se dieron cuenta que yo era el eslabón más débil de la cadena en este caso por no tener la idoneidad. No puedo señalar a ningún culpable porque no me corresponde, esto le tocaría a la persona que me dio el medicamento (Pedro Núñez), pero él dice que no recuerda quién se lo ordenó”, manifestó D’Bryan, quien vive con su madre en el sector de Carrasquilla.
Hace algunos días el presidente de la Fepafut, Pedro Chaluja, aseguró a nuestro medio hermano, el diario Crítica, que en la institución tenían conocimiento de que Preudhomme contaba con la idoneidad para ejercer la kinesiología, situación que el joven niega y asegura que sustentó su estado de estudiante a través de una carta de la universidad a la que pertenece y de otros documentos.
“Ya la señalización hacia mi persona se hizo, me gustaría tratar de que la federación tenga un poco de consideración y se den cuenta de que la sanción de tres años es excesiva. Tengo participación y eso lo acepto, yo sé que tiene que haber algún castigo, pero creo que es un abuso señalarme para limpiar otros nombres”, finalizó el futuro kinesiólogo.