Antes que todo, quisiera resaltar la hazaña que realizó nuestra compatriota Carolina Dementiev por su glorioso triunfo en el Ironman 70.3, en Las Vegas. ¡Felicidades, campeona!
Conocí a cinco figuras fanáticos del baloncesto, dos fallecidos y tres aún con vida. La señora Ocaña, madre del destacado jugador Eligio Ocaña, el doctor Ospino, doctor Rubén de la Guardia, licenciado Roberto del Castillo y profesor Carlos Chales Romero.
Los señores Ocaña y Ospino llegaban al gimnasio Neco de la Guardia. Sentada en la cancha con su maní y Ospino en la alta de las graderías disfrutaban de los partidos en el Neco.
De la Guarda, del Castillo y Romero participaron en su juventud, gozaron, gritaron, rieron, en cada noche o fecha donde jugaban sus equipos. Todos viajaron a ver el equipo nacional en el extranjero, en competencias o en juegos regionales.
Todos ellos eran apreciados por los atletas, técnicos, árbitros y dirigentes. Presenciaron partidos en Boston, de la NBA; México, los Juegos Centroamericanos; series funcionadas Panamá-Colón, entre otros.
Del Castillo representó a nuestro país en el Campeonato Universitario en Honduras, ganando de forma invicta la medalla de oro, participó en un intercolegial con su alma mater, el Instituto Nacional, en la categoría menor.
El licenciado del Castillo es una de las personas que realiza el antidoping a los atletas de boxeo y béisbol. Fue director del banco de sangre, como también está involucrado en la comisión técnica de baloncesto.
Carlos Chales Romero, selección en el Instituto Nacional, mayor y menor junto a del Castillo, fueron campeones por la universidad. Fue árbitro de baloncesto, alternó con los mejores árbitros de la época, Tomás Pérez, Ricardo Checa y Alberto Gómez.
También fue narrador y comentarista deportivo, fue presidente de la Federación de billar, por 20 años. El billar asistió a dos mundiales centroamericanos y del caribe. Es necesario decir que donde Chales escucha un balón picar, allí está presenciando el partido.
Esta figura acompañó en varias ocasiones al equipo nacional en Asia y en la décima novena olimpiada de México 68; en la comisión técnica de los campeonatos de baloncesto hace gala de sus conocimientos.
De la Guardia lo hizo con su colegio, El Javier, al lado del gran Eligio Ocaña, ambos fueron selección intercolegial, pasaron a categoría menor, sus directores fueron seleccionados como Darío de León y Eugenio “Yuyín” Luzcando.
Es egresado de la Universidad de Costa Rica, Ocaña, de Chile, formaron parte de la selección cada uno, jugaron para la selección de veteranos.
En 1986 organizó el raquetaball en Panamá, por sus siglas Anarapa, la cual presidió diez años, ocupó la vicepresidencia panamericana. También logró medalla de bronce y del caribe, desde hace dos años es el presidente de la Asociación de Raquetball, llevando al equipo nacional a participar en torneos mundiales, creando academias con niños de 6 a 11 años.
A pesar de que del Castillo, Romero y de la Guardia practicaron bien otros deportes, el de sus amores y pasión siempre será el baloncesto, al igual que lo fue para la señora Ocaña y Ospino, quienes apoyaron y apoyan al equipo nacional.
En el deporte existen muchas personas que colaboran desinteresadamente. Lo único que ellos desean es que el deporte en nuestro país siga creciendo como en años anteriores.