Los etíopes dominaron ayer la São Silvestre, la principal carrera de calle de América Latina y disputada tradicionalmente el último día del año por el centro de la ciudad brasileña de São Paulo, con victorias de Dawit Admasu, en masculino, e Ymer Ayalew, en femenino.
Los podios plagados de etíopes y kenianos en la nonagésima edición de la São Silvestre paulista confirmaron la hegemonía de los atletas africanos en esta carrera disputada por unas 30,000 personas de 42 países por las calles del centro de la mayor ciudad brasileña.
Desde 1991, cuando comenzó a ser disputada en su actual formato, es decir, con un recorrido de 15 kilómetros, los africanos se han impuesto 17 veces en la modalidad masculina y 13 en la femenina. La última vez que un brasileño consiguió la victoria en la São Silvestre fue en 2010, gracias a Marilson dos Santos.