EFE
El Gobierno de EU advirtió a sus ciudadanos para que no viajen a Yemen y por temor a un posible atentado terrorista ha ordenado ya la salida del personal no necesario de su embajada en Saná.
El Departamento de Estado de EU emitió ayer un comunicado en el que se señala que "la embajada de Estados Unidos suspende desde ayer sus servicios al público", pero señala que es "temporalmente" hasta que se revise la situación de seguridad de sus instalaciones.
También alerta contra los viajes a ese país del Golfo Pérsico y recuerda el ataque terrorista cometido en octubre del 2000 por los ocupantes de un bote cargado con explosivos contra el destructor "USS Cole", cuando entraba en el puerto de Aden.
El ataque terrorista de Aden acabó con la vida de 17 marinos del barco de guerra estadounidense e hirió a una treintena, dando lugar a una investigación que todavía no ha concluido.
Hace un mes el Departamento de Estado decidió trasladar a sus equipos investigadores de Aden a Sanáa, pero señaló que no era por motivos de seguridad sino por necesidad del proceso investigador.
En su alerta, el Departamento de Estado informa de que "cree que ha habido un aumento de las amenazas terroristas en contra de los ciudadanos y de los intereses de Estados Unidos en Yemen", por lo que les recomienda que revisen su seguridad personal, tomen las medidas apropiadas para garantizarla y se registren por teléfono con el personal del consulado.
El Departamento de Estado también recuerda a sus ciudadanos la oleada de secuestros en Yemen desde 1991, pues más de una centenar de extranjeros fueron secuestrados y en su mayoría, la situación se resolvió en pocos días y pacíficamente.
"Ese elevado número de incidentes, muestra el nivel de riesgo para los extranjeros en Yemen es alto", dice el comunicado.
Agrega que ya ha autorizado la salida del personal no necesario de la embajada de EU en Yemen, así como el de los familiares de los trabajadores en la legación diplomática.
La advertencia emitida por el Departamento de Estado en relación a Yemen se produce dos semanas después de declarar una alerta de alto nivel para el personal militar estadounidense en el emirato de Bahrain, debido a varias amenazas por parte de guerrillas anti estadounidenses.
A ello se une la vigencia de una orden de precaución a nivel mundial que informa a los estadounidenses de que podrían ser el objetivo de grupos terroristas como los vinculados al disidente saudí Osama Ben Laden.