Estados Unidos dijo ayer que está dispuesto a aumentar la ayuda castrense para combatir a la guerrilla aliada con el narcotráfico en Colombia, pero no planea intervenir militarmente en el país sudamericano. El subsecretario de Estado para asuntos políticos, Thomas Pickering, dijo que versiones que circulan en América Latina de una inminente intervención estadounidense en Colombia son un disparate. Pickering, quien viajó a Bogotá la semana pasada y analizó la crisis colombiana con el presidente Andrés Pastrana, dijo que una intervención militar estadounidense es innecesaria y no hay pánico pese al estancamiento del proceso de paz.
"Colombia enfrenta retos muy serios y múltiples crisis, pero no existe peligro de que la guerrilla tome control del país", afirmó en una rueda de prensa.
Pickering dijo que Washington está dispuesto a aportar todo el equipo bélico y entrenamiento que sea necesario, pero primero el gobierno de Pastrana debe reformular su estrategia para enfrentar a la "narcoguerrilla" a la luz de los retrocesos en las negociaciones de paz.
El funcionario estadounidense dijo el proceso de paz se ha frenado por culpa de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que no cumplieron con su compromiso de permitir oobservadores internacionales en la zona del despeje militar.
Una vez que Pastrana formule una estrategia nueva, Washington encontrará la manera de prestar la ayuda necesaria para combatir al narcotráfico y sus aliados guerrilleros, pero la iniciativa depende del gobierno colombiano, dijo Pickering.
Por su parte, el subsecretario de Estado para Asuntos Interamericanos, Peter Romero, dijo que un batallón especial antidrogas del ejército colombiano, entrenado y equipado por Estados Unidos, estará listo para operar a fin de año. El batallón contará con helicópteros.
Romero dijo que era prematuro decir cuánto costará el apoyo militar a Colombia. El director antidrogas de la Casa Blanca, el general Barry McCaffrey, afirmó el mes pasado que Washington debería gastar 1.000 millones de dólares en Colombia.
"El presidente Pastrana tiene que sentarse con su gabinete para formular una estrategia general. Nosotros trataremos de ayudar dond podamos, pero francamente los primeros pasos y los compromisos tienen que tomarlos los colombianos", dijo Romero.
Estados Unidos también pidió al presidente venezolano, Hugo Chávez, coordinar "estrechamente" con su homólogo colombiano, Andrés Pastrana, los esfuerzos para lograr la paz con la guerrilla.
"Todo lo que haga Venezuela para ayudar a Colombia y a Pastrana debe hacerse en la coordinación más estrecha posible" con el mandatario colombiano, dijo a la prensa el subsecretario de Estado norteamericano para Asuntos Políticos, Thomas Pickering.
El número tres del Departamento de Estado, que se reunió la semana pasada con ambos presidentes en Bogotá y Caracas, dijo que había expresado directamente ese punto de vista a Chávez.
Chávez lanzó la propuesta de conversar con grupos guerrilleros de Colombia para aminorar los ataques perpetrados en los más de 2.200 km de la frontera colombo-venezolana, provocando las protestas de Bogotá.
"Esto no es un tema norteamericano, pero es un tema en el cual Estados Unidos le puede pedir a dos amigos que trabajen conjuntamente para tratar de atender este conjunto de problemas", dijo Pickering. "Les urgimos trabajar de la manera más estrecha para alcanzar un objetivo común de una paz completa en Colombia, que por supuesto respete los derechos y deberes de una minoría en un futuro democrático", agregó.
El alto funcionario dijo que tras su entrevista con Chávez quedó "impresionado" por el compromiso del mandatario "de luchar contra la corrupción y reformar sus instituciones públicas".
"Chávez me expresó claramente su determinación de que esos cambios y reformas permanezcan dentro de un marco democrático y plural que incluya un papel para las voces minoritarias", afirmó.