Estados Unidos envió ayer una clara advertencia al gobierno del presidente peruano, Alberto Fujimori, al que dijo que será necesaria una segunda vuelta de las elecciones presidenciales para dar legitimidad al proceso electoral en ese país.
La Casa Blanca indicó que la ausencia de una segunda vuelta generaría "preguntas serias" acerca de la limpieza del proceso, pues desde los días previos a la votación del domingo se recibían informes que iban en "detrimento de los partidos de oposición".
Según las últimas cifras, una vez escrutado el 86,77 por ciento de los votos emitidos el pasado domingo, el presidente peruano, Alberto Fujimori, ha obtenido el 49,86 por ciento, frente al 40,28 por ciento de su principal opositor, Alejandro Toledo.
Fujimori está así a solo cinco centésimas de lograr la reelección directa, evitando una segunda vuelta.
"Esperamos que haya una segunda vuelta, y creo que se generarían preguntas serias si el recuento de votos indicara lo contrario", dijo hoy el portavoz de la Casa Blanca, Joe Lockhart.
El portavoz presidencial fue el último de una serie de responsables estadounidenses que manifestaron ayer su preocupación por el recuento de votos de las elecciones presidenciales celebradas en Perú el pasado domingo.
Para la secretaria de Estado, Madeleine Albright, las conflictivas informaciones sobre los resultados de las elecciones en Perú aportan "inconsistencia" al proceso electoral.
"Obviamente es una cuestión de legitimidad", sostuvo Albright, quien se reunió esta tarde con el presidente de Colombia.
El Gobierno de EU ha pedido a Perú que tome medidas destinadas a asegurar que en la próxima vuelta de sus elecciones presidenciales se cumplen con las normas democráticas de "apertura, transparencia y justicia", si se quiere dar legitimidad al próximo presidente.
La alarma en Estados Unidos provocó también una dura reacción del jefe de la política antidrogas de EU, el general Barry McCaffrey, que ha mantenido una estrecha relación con el Gobierno de Perú en la lucha contra el narcotráfico internacional.
En unas breves declaraciones a la salida de una reunión de la Casa Blanca sobre China, McCaffrey consideró que "vamos a tener una situación muy difícil a no ser que se demuestre convincentemente a la comunidad internacional" la limpieza de los comicios.
"Todos los que somos amigos de Perú, incluidos los observadores independientes de la OEA, sentimos que es fundamental para nuestra capacidad continuar cooperando con Perú, de forma abierta, que las elecciones sean vistas, tanto por los peruanos como por la comunidad internacional, limpias y por encima de todo reproche", afirmó McCaffrey.
El candidato presidencial Toledo, líder del partido Perú Posible, ha indicado que sólo reconocerá los resultados oficiales de las elecciones generales del pasado domingo si éstos implican la celebración de una segunda vuelta electoral.
Toledo explicó que ha tomado esa decisión con el respaldo del resto de partidos de la oposición.
La organización peruana independiente Transparencia, observadora de los comicios, consideró ayer que un resultado que no implicara una segunda vuelta sólo podría ser atribuible "a un fraude largamente preparado".