La Casa Blanca rechazó la propuesta de crear una comisión destinada a revisar la política de Estados Unidos hacia Cuba y Washington se dispone a anunciar en cambio una serie de medidas para favorecer los contactos con la isla, indicaron ayer fuentes del Congreso.
La creación de esa comisión implicaba un cuestionamiento del embargo aplicado por Estados Unidos a la isla desde hace casi cuatro décadas.
Varios influyentes senadores republicanos y demócratas, apoyados por los ex secretarios de Estado republicanos Henry Kissinger y Laurence Eagleburger, habían recomendado su creación en octubre pasado.
Su objetivo sería "conducir un análisis objetivo, reflexivo y racional de la política estadounidense actual hacia Cuba y sus consecuencias sobre el resto del continente", según los autores de la propuesta.
El Gobierno del presidente Bill Clinton descartó esa opción pero decidió en cambio adoptar una serie de medidas hacia Cuba dentro del estrecho margen que le permiten las leyes norteamericanas, indicaron las fuentes del Congreso.
"La decisión de no crear la comisión es una buena noticia, pero necesitamos saber más detalles sobre estas nuevas iniciativas, para asegurarnos de que verdaderamente ayudarán al pueblo de Cuba, y no al tirano", dijo a la