Estados Unidos y Colombia negocian la financiación por parte de Washington de dos batallones adicionales entrenados para operaciones antinarcóticos por el Pentágono, informó un oficial del organismo ayer.
Las negociaciones marcan otro paso en el creciente involucramiento militar de Washington en Colombia, cuando crece la preocupación en esta capital sobre la amenaza que implican las guerrillas izquierdistas, que controlan vastas zonas del país sudamericano en las que se cultiva la coca.
"Hay negociaciones en curso sobre la financiación de dos batallones antinarcóticos adicionales", dijo un oficial de defensa a la AFP, que solicitó mantener el anonimato.
La Casa Blanca confirmó ayer que Estados Unidos está dispuesto a considerar la entrega de ayuda suplementaria a Colombia.
"Examinaremos todo incremento necesario de nuestra asistencia y de nuestros esfuerzos para ayudar en la lucha contra los narcotraficantes", declaró el portavoz de la Casa Blanca, Joe Lockhart, en la isla de Martha"s Vineyard (Massachusetts), donde el presidente Bill Clinton pasa sus vacaciones en familia. "No se ha tomado ninguna decisión", agregó, "pero pienso que el presidente, sus consejeros en seguridad nacional y los miembros del Congreso concuerdan en que Colombia "enfrenta desafíos reales en su lucha contra el tráfico de droga, en el proceso de paz ligado con éste y en materia económica", añadió.
Según la fuente del Pentágono, los batallones serán similares al batallón de 950 miembros que está siendo entrenado en Colombia por los "boinas verdes" del ejército estadounidense, para reducir el control rebelde sobre las regiones productoras de droga.
El ejército estadounidense suministra a la unidad equipo no letal, incluyendo equipos de comunicación y aparatos de visión nocturna, así como botas y uniformes, señalaron los oficiales.
Propuesto por el presidente Andrés Pastrana durante su visita a Washington en octubre pasado, el batallón antinarcóticos está integrado por más de 900 soldados colombianos cuyos antecedentes sobre derechos humanos fueron examinados, según el oficial de defensa.
La asistencia militar estadounidense al ejército colombiano fue interrumpida durante la mayor parte de la década por violación de los derechos humanos. Washington canalizó entonces la asistencia para seguridad hacia la Policía nacional.
Pero los avances rebeldes en el campo de batalla delataron la debilidad del ejército colombiano y el creciente poderío de las dos fuerzas guerrilleras izquierdistas, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), derribado de la protección al tráfico de drogas en las áreas bajo su control.
El gobierno de Bill Clinton reanudó la ayuda militar al ejército el año pasado y en marzo amplió la cooperación en materia de inteligencia, para dar al ejército información actualizada sobre los movimientos rebeldes.
El diario The Washington Post afirmó que el subsecretario de Estado norteamericano, Thomas Pickering, y el "zar" antidrogas de Estados Unidos, Barry McCaffrey, dijeron a Pastrana que Washington aumentará considerablemente su ayuda si él desarrolla un plan de gran envergadura para fortalecer el ejército, mejorar la situación económica y luchar contra el narcotráfico, agrega este periódico.
Pero también advirtieron al mandatario colombiano la semana pasada que si hace más concesiones a los insurgentes podría perder el apoyo estadounidense, según el Post.
En un esfuerzo por impulsar las conversaciones de paz, el presidente colombiano retiró al ejército de un área de 42.000 km2 en el sur del país, pero las conversaciones se estancaron y se alega que los rebeldes usan el santuario para lanzar sus ataques.
"Colombia es un desastre y no veo forma de evitarlo", dijo McCaffrey al Post. "Estamos en un período de intenso debate en la administración y en el Congreso (...) pero no podemos dejar hundir a una democracia amiga".
Estados Unidos destinó una partida de 309 millones de dólares para asistencia a Colombia en su presupuesto para el año fiscal 1999.
De ellos, 65 millones de dólares corresponden a ayuda militar, según el Pentágono.
Colombia trata de lograr un incremento de 500 millones de dólares en la ayuda militar estadounidense en los próximos dos años.