Cerca de 20 ex guerrilleros de la Resistencia Nicaragüense (Contras) penetraron violentamente ayer a la embajada de Perú en Managua, en busca de asilo político, en el marco de una protesta que exige al Gobierno tierras y créditos, informó el embajador Alfredo Arnais.
Los ex rebeldes ingresaron a la sede diplomática saltando las vallas protectoras, luego de que funcionarios de la embajada se negaran a atender una solicitud de asilo, según relató Arnais a un telenoticiario local.
El diplomático dijo desconocer qué tipo de delitos habrían cometido los solicitantes, "pero se debe tener cuidado a quien se le da asilo político (...) no quiero utilizar la fuerza para sacarlos", explicó.
Los ex contras, que amenazaron en un comunicado con ocupar otras embajadas de países "amigos del pueblo nicaragüense", ingresaron de forma inesperada hacia el mediodía a la embajada peruana, localizada en el sector occidental de Managua, según funcionarios de la sede diplomática.
Las autoridades de policía aún no habían tomado ninguna acción ya que la legación diplomática no había solicitado su intervención, dijo el vocero policial, capitán Justo Zamora.
Funcionarios de la Comisión Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) acudieron a la embajada a petición del embajador a fin de persuadir a los ex contras a que abandonen el lugar.
Los intrusos se declararon "perseguidos" por las autoridades, tras incidentes violentos ocurridos el pasado jueves durante el inicio de una protesta con bloqueos de vías en el norte y centro del país, según un comunicado entregado a la prensa.
"Hay una persecución en contra nuestra, donde se nos hostiga, maltrata a nuestras humildes familias, se nos obliga a estar viviendo en la clandestinidad", expone el escrito, firmado por 15 ex contras.
Los ex guerrilleros, en su mayoría campesinos que permanecen en los jardines de la embajada, fueron liberados el viernes (tras ser arrestados durante los incidentes con la policía) por disposición del ministro de Gobernación René Herrera.