El ex presidente del Senado, Antonio Carlos Magalhaes volvió a descargar su artillería verbal contra el presidente Fernando Henrique Cardoso, acusándolo de proteger corruptos, después de haber hecho estallar una severa crisis política en el gobierno.
El viernes, Cardoso destituyó a dos ministros del mismo grupo político de Magalhaes -otrora uno de los más poderoso aliados del presidente-, al divulgarse el tenor de un diálogo del senador con fiscales federales, sugiriendo que el presidente estaba rodeado de corruptos.
Desde la ciudad estadounidense de Miami, Magalhaes insistió -en declaraciones que reproduce la prensa local- en afirmar que el alejamiento de sus ministros es consecuencia de una alianza defendida por Cardoso, quien habría hecho le "opción por la corrupción".
"Reafirmo que el presidente permite la corrupción en el gobierno. El presidente permite la corrupción porque siempre fue permisivo con ella, y nunca tomó medidas. Prefiere tener una base de aliados más fuerte pero llega de corruptos, que una base menor con gente seria", dijo al diario O Estado de Sao Paulo.
Al diario O Globo, en tanto, Magalhaes aseguró que "el presidente no posee autoridad. Ahora estoy siendo el blanco de todos los golpes. Pero ahora será mi turno de golpear. Voy a golpear, y con pruebas. Hay gente que está oculta y que tiene que aparecer".
Magalhaes, tradicionalmente señalado como uno de los políticos más influyentes del país, pasó de aliado a enemigo de Cardoso cuando el presidente no le dio su apoyo en las elecciones para reelegirse presidente del Senado y del Congreso brasileño, optando por el adversario Jader Barbalho.
Por ello, Magalhaes asegura que "el presidente perdió la autoridad que tenía cuando quiso hacer elegir un corrupto para presidente del Senado. El presidente dice que no tuvo nada que ver con eso, pero quien crea eso, tiene que ir a un hospicio".
La verdadera guerra verbal desatada por Magalhaes se convirtió en una aguda crisis política porque provocó una evidente ruptura en la coalición de gobierno, integrada básicamente por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB, de Cardoso) y el Partido Frente Liberal (PFL, de Magalhaes).