Los entrenadores Vanderlei Luxemburgo y Emerson Leao, que dirigieron la selección brasileña de fútbol en algunos partidos de las eliminatorias del Mundial’2002, admitieron que esperaban una clasificación “más fácil” para la final de la Copa del Mundo.
Luxemburgo y Leao se declararon satisfechos con la victoria sobre la selección de Turquía en la ciudad japonesa de Saitama, aunque consideraron muy magra la ventaja por 1-0.
Ambos coincidieron en que el partido pudo haber sido más tranquilo si la puntería de los delanteros brasileiros hubiese estado mejor.
“Brasil pudo haber hecho dos, tres goles, sin problemas, hasta con cierta facilidad. No había posibilidad de que ellos (los jugadores turcos) empatasen”, dijo Luxemburgo, entrenador del Palmeiras, al informativo electrónico “Folha Online”.
“Pecamos en los remates y casi pagamos caro por eso. El partido pudo decidirse poco después del gol de Ronaldo, con varias oportunidades sucesivas que fueron desperdiciadas”, subrayó Leao en declaraciones al mismo sitio en internet.
Leao, ex portero de la selección, vaticinó que el partido del próximo domingo en Yokohama tendrá como atractivo el mano a mano entre el guardameta brasileño Marcos y el alemán Oliver Khan.
Luxemburgo dirigió la selección brasileña entre septiembre de 1998 y de 2000.
Leao sustituyó a Luxemburgo, pero su campaña terminó en junio pasado, tras el fracaso brasileño en la Copa de las Confederaciones.
Corea del Sur, animada por su incontenible “marea roja” (millones de aficionados vestidos con la camiseta del color de la selección), disputará el tercer lugar a Turquía el día 29 en Daegu.
Los coreanos, entrenados por el holandés Guus Hiddink, llegaron a semifinales por primera vez en su historia. También representan al primer país asiático que lo consigue.