Hoy día, las redes sociales son una gran parte de nuestro día a día.
Las redes sociales son una herramienta que nos ayudan si las sabemos utilizar de la manera indicada, de lo contrario, las redes sociales se pueden convertir en un set back para nuestras metas (nos consumen.) Por este motivo es de suma importancia entender las dos caras de la moneda cuando vemos las redes sociales y que no todo lo que se publica es 100% verdad.
Debemos utilizar las redes sociales como una forma de inspiración y guía, mas no enfocarnos en una imagen de Instagram, de la cual no sabemos su historia completa, como única y absoluta referencia o verdad para llevar a cabo nuestras metas de salud y bienestar.
Iniciemos con las redes sociales en general. Una red social es simplemente un medio que muchas personas utilizan para compartir imágenes, contenido valioso de diversos temas, entre muchas otras cosas. Pero lo cierto es que las imágenes publicadas en las redes sociales no muestran todo.
Les pondré un ejemplo, las fotos de mujeres u hombres con el cuerpo perfecto. Estas imágenes son el resultado de una producción y hay un sinfín de variantes que entran en la ecuación para poder obtener la foto perfecta (poses, luces, dietas estrictas entre otras cosas).
En la actualidad, hay mucha vanidad y tenemos una presión enorme de vernos como las fotos en redes sociales. Pero ya sabemos cuál es la realidad, así que hay que diferenciar lo que podemos lograr en cuanto a aspecto físico y salud, y lo que es simplemente una imagen creada.
El tema anterior va de la mano con el siguiente punto que debemos tener en cuenta. Tanto mujeres como hombres tendemos a compararnos con todas las fotos en Instagram. Y siempre lo digo, todos nos queremos ver como Michelle Lewin o Sascha Fitness ¿cierto? Pero me pregunto, ¿estamos en el mismo entorno que ellas? ¡No! ¿Tenemos los mismos genes? ¡No! ¿Trabajamos en lo mismo? ¡No! Tenemos los mismos padres? ¡No! Entonces por qué compararnos de una manera tan injusta si nada de nosotros es igual a lo de ellos. Nos frustramos porque no somos exactamente iguales a nuestro modelo.
Pero hagamos una pausa, son modelos para utilizar como inspiración, mas no como comparación exacta. Esto de la "comparación" exacta y querer ser como alguien solamente trae pensamientos negativos que llevarán a que tengamos una baja autoestima.
El siguiente tema es la obsesión. Cuando vemos un perfil en una red social y nos comparamos constantemente con esa imagen, viene la obsesión. ¿Pero por qué somos tan duros con nosotros mismos? ¿Por qué no lo vemos de otra manera y nos enfocamos en el progreso que hemos tenido desde el día uno hasta hoy? ¿Por qué existe esta obsesión de ser como alguien más cuando hay tantas variantes en nuestra vida que no son iguales?
El problema es que solamente vemos una imagen y no vemos todo lo que hay detrás de la misma, la paciencia y perseverancia que existen detrás de una persona que le dedica tiempo a su salud y simplemente creemos que los resultados vendrán con el mínimo esfuerzo. Queremos copiar, ya que es mucho más fácil imitar que descubrir la mejor versión de nosotros mismos con esfuerzo.
Expectativa vs. realidad, comparación vs. inspiración, obsesión vs. paciencia y progreso. Piensen en estas comparaciones y díganme de qué lado quisieran estar.
¿Quieren ser títeres de las redes sociales que viven consumidos en el "yo quisiera ser como él o ella" o quieren ser personas reales que se inspiran con las redes sociales, pero encuentran la satisfacción en llevar una vida activa y saludable para llegar a sus metas?
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