"Ha sido una transacción muy buena porque sólo tenemos que pagarle tres millones de su salario de este año. El resto lo pagarán los Yankees y las Medias Blancas de Chicago". No reveló cuánto dinero ganará este año el estelar derecho.
En la temporada pasada los Yanquis de Nueva York le pagaron a Hernández más de cuatro millones de dólares.
Minaya admitió que el cambio fue parte de un programa encaminado a reducir los costos de operaciones a los Expos, equipo que es propiedad de los dueños de franquicias de grandes ligas.
En la transacción, los Expos se desprendieron de su mejor lanzador, el dominicano Bartolo Colón, quien pasó a las Medias Blancas de Chicago.
Minaya dijo que, hasta ahora, los Expos han reducido en 10 millones de dólares su nómina tras desprenderse de los servicios de Colón, Matt Herges y licenciar al japonés Masato Yoshii.
La reducción les permitiría no tener que cambiar al lanzador puertorriqueño Javier Vázquez, quien está reclamando un salario de siete millones de dólares para la próxima campaña mientras los Expos le ofrecen seis millones.
Vázquez devengó la pasada temporada un sueldo de 4,725.000 millones de dólares sólo superado por el salario de ocho millones que ganó el dominicano Vladimir Guerrero.
"Hay una fuerte posibilidad de que Vázquez esté con nosotros este año’’, dijo Minaya.
Leonard fue difícil... Es un gallinón, es un gallinón. Le había ganado bien. Lo que pasa es que en la segunda pelea no fue mentira que estuve mal del estómago, con calambre porque me comí algo que no debía. Pero creo que el error más grande de esa pelea fue que mi apoderado nunca debió haberla cogido tan rápido porque estaba pesando casi 200 y pico de libras para pelear en las 147. Sí. Me entró el dolor. Se me acalambró el estómago. No podía moverme y estaba cogiendo golpes innecesariamente. Y quería la revancha, nunca me la dieron.
Bueno, digo que en realidad Marvin Hagler no me ganó. Sé que me lo gané a él.
Él toda la vida ha sido fuerte. Muy duro. Recuerdo que cuando le metí una trompada en la cabeza en el tercer asalto, me rajé la mano, una fisura del hueso, y eso también influyó.
Después de Hagler vino Tommy Hearns, su primer nocaut.
Bueno, cuando vi la pelea de Leonard con Hearns, creí que era un gallinón. Un promotor fue a Miami y dijo que me daba tanto por la pelea, y te doy un adelanto de 500 mil dólares sin firma, y así fue. Me dio un cheque y lo cambié, y tuve como dos semanas de farra. El primer trompón que él me dio en la cabeza, me revolvió todo ese guaro viejo, y trataba de pararme, pero no podía. Digo que fue mi peor pelea, porque no me preparé. Ganó su cuarto título en 1988, con 37 años. Es un caso de longevidad. Lle doy gracias a Dios porque siempre he sido por naturaleza fuerte, y nunca he tenido debilidad en hacer los pesos. Conozco tanto de medicina y de vitaminas que yo mismo me fortalecía. No, porque acuérdate que tuve un accidente de carro (en 2001, en Argentina), me rompí ocho costillas, se me flateó un pulmón, me partí la mano. Me demora mucho pa’ sanarme, y no me he chequeado, y tengo todavía la parte izquierda dormida. El doctor me dijo que era mejor que me retirara del boxeo. Ésas son las únicas lesiones que tengo, del boxeo, ninguna.