El vicepresidente del Boca Juniors, Juan Carlos Crespi, atribuyó ayer la salida del equipo de Juan Román Riquelme al entrenador Julio Falcioni, lo que le ha dejado en una difícil situación frente a la afición, que idolatra al futbolista.
"Riquelme no se tendría que haber ido como se fue: muy mal. Yo estoy convencido de que va a volver, aunque ahora se vaya a otro club, va a volver", dijo el dirigente a la radio La Red, de Buenos Aires.
"Hay cosas que no se pueden salvar. Por más que pretendamos disimularlas, cuando hay una falta de tolerancia entre quien conduce y quien tiene que ejecutar, la cosa se pone pesada. Y no hay arreglo", dijo al ser consultado sobre la relación entre el técnico y el jugador.
Riquelme anunció la semana pasada su salida del Boca Juniors tras la derrota ante el brasileño Corinthians en la final de la Copa Libertadores, y dijo que estaba "vacío" y sin "nada más" para darle al equipo.
La decisión del centrocampista provocó una manifestación de alrededor de cinco mil hinchas en el estadio "La Bombonera", quienes pidieron que continuara en el club, con el que tiene contrato hasta el año 2014, e insultaron a Falcioni.