La Corte de Apelaciones de Santiago rechazó ayer anticipar exámenes médicos al ex dictador Augusto Pinochet, cuya defensa alega incapacidad física y mental para encarar el procesamiento por los crímenes y abusos de su régimen (1973-1990), informó el presidente del tribunal, Rubén Ballesteros.
La petición para que los médicos verifiquen la salud de Pinochet fue presentada el lunes por sus abogados, que esperaban que los informes fueran analizados por la corte antes de la reunión plenaria que decidirá sobre el desafuero del ex gobernante el próximo 26 de abril.
La solicitud fue rechazada por la unanimidad de los ministros del tribunal, que se reunieron temprano la mañana de este martes, dijeron secretarios.
"Se resolvió mantener lo anterior", dijo Ballesteros en una breve rueda de prensa, aludiendo a una decisión antigua de pronunciarse sobre los exámenes médicos el mismo día de la audiencia para aprobar o aceptar el desafuero la próxima semana.
La defensa de Pinochet descansará en la versión de que un deterioro cerebral irreparable y más de 10 enfermedades irreversibles no permitirían que el general argumente su inocencia, lo que impide "el debido y justo proceso" garantizado por la ley, según declaraciones de sus abogados.
Pinochet, de 84 años de edad, ex jefe del Ejército y hoy senador vitalicio, encara más de 80 querellas criminales por las violaciones de los derechos humanos bajo su gobierno, que incluyen ejecuciones, secuestros, desapariciones forzadas, homicidios y torturas, entre otros delitos.
El juez de las demandas, Juan Guzmán, pidió en marzo que Pinochet sea despojado de su fuero constitucional de parlamentario, que hasta ahora lo ha librado de la prosecución del encausamiento.