El fallo judicial que el miércoles decidirá el destino del ex presidente Augusto Pinochet remecerá a la sociedad chilena, que no seguirá siendo la misma si el ex mandatario regresa al país, o si continúa retenido en Londres.
Aunque el gobierno y la oposición piden a los chilenos esperar con calma el dictamen de los siete lores británicos que decidirán si el general retirado y senador vitalicio tiene inmunidad soberana o debe enfrentar juicio de extradición a España, hay muestras de inquietud en todos los sectores.
El gobierno se encuentra entre dos fuegos:
Mientras la izquierda advierte que le presionará para que se haga justicia por las violaciones de los derechos humanos si Pinochet regresa, la oposición derechista le exige mayor involucramiento si el ex mandatario sigue arrestado.
El gobierno del presidente Eduardo Frei ha buscado la liberación de Pinochet, insistiendo en que no defiende a una persona sino principios, como el que ninguna corte extranjera tiene jurisdicción sobre hechos ocurridos en Chile.
El general retirado Luis Cortés Villa, secretario ejecutivo de la Fundación Augusto Pinochet, advirtió que ante un posible fallo adverso para Pinochet, sus partidarios no se mantendrán silenciosos ni tranquilos.
"Los sentimientos de la familia militar son muy difíciles. No quiere decir que estemos propiciando golpes militares, pero no crean que la tranquilidad va a ser total", advirtió.
"Que no se nos pida silencio y olvido", añadió.
La fundación ha solventado hasta ahora cerca de un millón de dólares sólo en los honorarios de los abogados británicos del senador vitalicio.
El ex ministro de Frei y embajador en Washington Genaro Arriagada dijo que "sea cual fuere esa decisión, el país tendrá que preparase a afrontarla".
Y planteó lo que el gobierno no ha dicho: que el ex mandatario debe renunciar y ante todo, debe pedir perdón.
"El general Pinochet no debiera seguir siendo miembro del congreso, debiera renunciar a esa situación...(también) sería razonable que realizara un acto de contrición".
Pese a que su gobierno de facto dejó 3,197 muertos, de las cuales 1,102 son detenidos desaparecidos, Pinochet afirma que ni él ni su régimen deben pedir perdón. Los militares alegan que la mayoría de las víctimas cayeron en enfrentamientos.
El senador socialista Jaime Gazmuri dijo que el retorno de Pinochet presionará al gobierno para que se aplique justicia y pondrá a prueba a los tribunales chilenos.
"Si el fallo es favorable a Pinochet, creo que en Chile habrá una gran demanda de justicia y el gobierno debe hacerse parte de los juicios en su contra", señaló Gazmuri.
Agregó que Chile entrará en un proceso en que se pondrán a prueba sus instituciones democráticas.
"La derecha deberá responder sobre sus afirmaciones de que la justicia se puede alcanzar en Chile, al igual que el gobierno", dijo.
Pinochet cumple hoy 157 días detenido en Londres a solicitud del juez español Baltasar Garzón, que quiere extraditarlo para someterlo a juicio por genocidio, torturas y secuestro.
El opositor Partido Comunista y los organismos defensores de los derechos humanos afirman que en Chile no se pude hacer justicia, mientras el ex presidente Patricio Aylwin cree que no existen condiciones para procesar a Pinochet en Chile.