La noche del pasado miércoles quedó a la vista que a los hermanos Dely Valdés todavía les falta bastante para ser considerados como buenos técnicos.
Contra Nicaragua en la eliminatoria Sub-17 cometieron un grave error, utilizar a jugadores suplentes en un encuentro en el que era muy importante sacar los tres puntos.
El resultado final (1-1) demuestra que en categorías juveniles cualquiera cosa puede pasar y no se pueden menospreciar a los rivales aunque éste sea Nicaragua.
La novatada cometida por Julio y Jorge Dely Valdés pone en peligro la clasificación de Panamá a la siguiente ronda y le dio vida a conjuntos del calibre de Costa Rica.
Años atrás se criticaba a Gary Stempel por dirigir a la misma vez tres selecciones nacionales, incluso se le puso el mote de "Súper Stempel", pero en su tiempo lo hizo con criterio.
Pero no podemos pretender que los hermanos Dely Valdés quienes inician su camino al mando de selecciones nacionales tengan tanta responsabilidad sobre sus espaldas.
Dios quiera que la deficiencia técnica cometida el miércoles por los hermanos Dely Valdés no le cueste la clasificación al elenco tricolor; que cuenta con jugadores de mucho talento, quienes se han venido preparando con tiempo para este reto internacional.
La Federación de Fútbol de Panamá, dirigida por Ariel Alvarado no está actuando con seriedad, en ningún país del mundo un estratega de fuerzas básicas dirige a la misma vez el equipo absoluto.
Los Dely Valdés tampoco deben seguirle el juego a los federados y su responsabilidad es escoger entre las fuerzas básicas y el elenco mayor, de lo contrario estarían perjudicando mucho al balompié panameño.
Es cierto que estas dos figuras triunfaron en su época de jugadores, pero aún les falta adquirir los conocimientos para afrontar compromisos tan duros y serios como lo son las eliminatorias mundialistas.