UN NEUROCIRUJANO que atiende a Luis Fernando Montoya dijo ayer lunes que no se siente optimista sobre la recuperación de la parálisis de los músculos respiratorios del técnico, postrado en un hospital tras haber sido baleado por asaltantes.
"El estado en el que se halla es indefinido y se puede agravar", dijo el médico Ignacio González, que intervino a Montoya tras ser herido el 22 de diciembre en Caldas en las afueras de Medellín
González precisó a la prensa que el estado de Montoya "se puede considerar de estable con altibajos" y que el paciente aún depende de la respiración asistida.
"Definitivamente no soy optimista en cuanto a la recuperación de la parálisis de los músculos respiratorios, añadió. "Nos sentimos impotentes, es un caso muy frustrante porque tenemos un paciente que esta consciente", dijo.