La nueva asistencia a un Campeonato Mundial de Fútbol, de su categoría, nos obliga a una comparación de quiénes y cómo, alcanzaron este honor para Panamá: en el 2002, en el 2005 y ahora en el 2007.
Un Estadio con mucho modernismo y poco uso, que nació para el béisbol, el conocido como "Rod Carew" de Cerro Patacón, ya lo hemos dicho, resultó curiosamente la sede de la zona eliminatoria al Décimo Noveno Campeonato Sub-20 de la CONCACAF.
Fue del 16 al 20 de octubre del 2002, cuando nuestros juveniles lograron el título por primera vez, superando 1-0 a Guatemala, 2-0 a Cuba y 2-1 a México.
La conducción técnica de nuestros campeones, estuvo a cargo del estratega Gary Stempel, ahora en el club Aguila de San Salvador.
Para nosotros, posiblemente por haber alcanzado por primera vez nuestra clasificación al Mundial Sub-20, aquella selección fue la mejor, por haberla obtenido en condición de imbatidos, y haber logrado los tres compromisos con un solo gol en contra.
Ante los guatemaltecos, fue un agónico gol (90") de César Aguilar; frente a los de la isla de Martí, otros dos tantos de Orlando Edmundo "Papi" Rodríguez, y Juan Ramón Solís; y contra la poderosa escuadra azteca, dos anotaciones, una de ellas de penal, de Gabriel "Gavilán" Gómez, descontando Isaac Romo.
Los conflictos bélicos en zonas cercanas a los Emiratos Árabes Unidos, obligaron a posponer las fechas originales (25 de marzo al 16 de abril), hasta que finalmente la FIFA decidió las fechas definitivas : 27 de noviembre al 19 de diciembre del 2003.
En el 2005, Panamá se clasificó como el segundo elenco del Grupo "A", por mejor diferencia de goles ante Costa Rica.
Estados Unidos concluyó en la primera posición, por primera vez en su historia en una serie de Ronda Final Sub-20.
El 12 de enero del 2005, empatamos 1-1 con Costa Rica; caímos 0-2 frente a Estados Unidos, el día 14; y ganamos el día 16, a Trinidad y Tobago 3-1. En esta oportunidad, nuestro entrenador fue el ex astro de la selección, Víctor René Mendieta. La representación al Mundial de Holanda, es la que le sigue en méritos.
Lo demás es historia reciente, que todavía está por escribirse. Un empate 1-1 con Guatemala, un justísimo 3-2 con Haití y un estrepitoso 0-5 a manos de Estados Unidos, nos clasificó este año por casualidad. Julio Dely, el técnico, tendrá que tomar los correctivos del caso, si no quiere hacer el ridículo.