Lorenzo Schoonbaert es el protagonista de una historia de sufrimiento y a la vez de felicidad ya que todo su vida fue un fanático del club de fútbol Brujas de Bélgica.
A sus 41 años de edad y 20 de padecer cáncer y haberse sometido a 37 operaciones decidió poner fin a su sufrimiento y practicarse la eutanasia. La entidad deportiva al enterarse del hecho organizó el pasado 1 de marzo una despedida a la cual asistieron 20.000 aficionados.
Su pequeña hija lo acompaño al coliseo deportivo sin entender que estaba sucediendo, jugó con su padre en la mitad del terreno de juego, al escuchar como coreaban los presentes la frase Nunca caminarás solo. La pequeña entendió todo.
¡No te mueras Papito! ¡Promételo!" "No moriré cariño, solo haré un viaje al cielo mañana, desde donde te cuidaré" "¿Pero no te vas a morir? ¿¡Verdad Papito!?", Lorenzo le respondió "¡Hija! este el día más feliz de mi vida y en este momento estás conmigo, Ya no llores Dina, tu Papito mañana por fin se curara, solo será como un viaje, solo voy a dormirme, pero ya no llores hija mía que eso si me está partiendo el alma.
Ese día el Brujas ganó por marcador de 3 a 0 y se mantuvo en la cima de la tabla de posiciones de la liga belga. Lorenzo felicitó a los jugadores y les comentó que festejaría la victoria desde el cielo, al otro día le practicaron la inyección letal.
