La principal guerrilla colombiana ha comenzado a brindar adiestramiento militar a campesinos de Arauca, una zona del oriente del país rica en petróleo y coca, en un esfuerzo por mantener su tradicional control sobre la región, ahora amenazada por los paramilitares.
El entrenamiento militar ofrecido por las FARC en este estado fronterizo con Venezuela, donde se extrae la mayoría del petróleo nacional, marca un incierto escalamiento de la guerra en el país, donde hasta ahora la población civil ha preferido desplazarse que combatir.
Pero el miedo a las paramilitares Autodefensas acusadas de cometer cientos de matanzas de supuestos colaboradores rebeldes, ha facilitado a la guerrilla la tarea de reclutar aprendices.