Los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), que desde hace cuatro días ocupan la hidroeléctrica de Anchicayá (suroeste), liberaron el jueves a 23 del centenar de personas "retenidas" en el lugar, confirmaron ayer líderes humanitarios.
Los liberados -siete mujeres y 16 menores- son familiares de los operarios que desarrollan "normalmente" sus labores en Anchicayá (530 km de Bogotá), aunque en un ambiente de "cierta tensión" y vigilados por los guerrilleros del "frente 30" de las FARC, declaró a la prensa el Promotor de Paz del departamento de Valle, Isaac Soto.
La delegada del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en el departamento de Valle, Bárbara Saidy, señaló que las personas liberadas están bien de salud.
En Houston, la empresa norteamericana de electricidad Reliant Energy -que participa en el consorcio que maneja la empresa- dijo que espera una solución pacífica de la ocupación guerrillera de la planta hidroeléctrica, según un comunicado.
"Es una situación que se ha prolongado ya por varios días", dijo Sandy Fruhman, portavoz de la empresa con sede en Houston (Texas). "Hemos adoptado una posición de espera, a ver cómo podemos resolver esta situación", agregó al precisar que no hay ningún estadounidense trabajando en la planta.
Isaac Soto, que a nombre de la sociedad civil gestiona una salida pacífica para el conflicto colombiano, visitó el jueves la planta hidroeléctrica y habló con los dirigentes rebeldes.
Los guerrilleros exigen una reducción del 30% en las tarifas de energía y la ejecución de obras de desarrollo social en varias localidades de Valle, como condición para desalojar el lugar.
Cerca de un centenar de insurgentes armados bajaron el martes de las montañas cercanas e ingresaron sin violencia a las instalaciones de la hidroeléctrica, localizada en una extensa zona rural distante tres horas por carretera de la ciudad Cali, la capital de Valle ubicada a 470 km al suroeste de Bogotá.
Los guerrilleros -hombres y mujeres- no han impedido el funcionamiento de la planta ni han actuado violentamente contra los operarios, constató la