Las guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) liberaron ayer a otras 58 personas que retenían desde el martes último en la hidroeléctrica de Anchicayá (suroeste), informó una portavoz de la empresa que opera la planta.
Los subversivos del "frente 30" de las FARC ya habían liberado el jueves a siete mujeres y 16 menores, todos ellos familiares de los operarios de la hidroeléctrica, según señalaron por su parte fuentes humanitarias. Al menos 87 personas siguen retenidas en la planta, dijo a los periodistas Liliana Velásquez, vocera de la Empresa de Energía del Pacífico (Epsa), encargada de la operación de Anchicayá (530 km de Bogotá).
Entre los 58 liberados ayer hay seis ingenieros, precisó Velásquez. Según la portavoz, las 58 personas, que "están bien de salud", fueron liberadas gracias a una gestión humanitaria desarrollada por funcionarios de Epsa y de la Gobernación del departamento de Valle, así como de delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
El grupo marxista retuvo el martes a 168 personas en Anchicayá, y no 123 como señaló la Epsa en un comienzo, para presionar por la reducción en un 30% de las tarifas de energía y la construcción de obras de desarrollo social en Valle, departamento del que la ciudad de Cali es capital. "Teníamos el dato inicial de que los retenidos eran 123, pero ya verificamos que también estaban en Anchicayá varios contratistas, por lo que el número total ascendía a 168", dijo Velásquez ayer.
Velásquez añadió que, pese a la "vigilancia" de decenas de guerrilleros armados, los operarios que aún siguen "retenidos" desarrollan "normalmente" sus labores de mantenimiento en Anchicayá y que la planta trabaja al máximo.
Los rebeldes bajaron el martes de las montañas cercanas e ingresaron sin violencia a las instalaciones de la hidroeléctrica, localizada en una extensa zona rural distante tres horas por carretera de Cali (470 km al suroeste de Bogotá).
Asimismo, los insurgentes han permitido el acceso de la prensa, ante la que el líder de la ocupación, un hombre de unos 35 años que se hace llamar "comandante JJ", insistió el jueves en la demanda de reducir las tarifas del servicio.
El jefe guerrillero exigió además a Epsa que construya obras sociales en una vasta zona próxima a la costa del océano Pacífico.
Epsa, una de las diez mayores generadoras de energía de Colombia, pertenece a un consorcio integrado por la venezolana Electricidad de Caracas y la estadounidense Reliant Energy of Houston.
Reliant Energy dijo el viernes en Houston (Texas) que espera una solución pacífica de la ocupación guerrillera de la planta hidroeléctrica. "Es una situación que se ha prolongado ya por varios días", dijo Sandy Fruhman, portavoz de la empresa. "Hemos adoptado una posición de espera, a ver cómo podemos resolver esta situación", agregó al precisar que no hay ningun estadounidense trabajando en Anchicayá.
Los subversivos exigen la presencia del presidente de Epsa, Carlos Eduardo Sinisterra, para negociar las demandas y desalojar la hidroeléctrica. Interrogado sobre la conducta que adoptarían en caso que la empresa no atienda sus exigencias, el "comandante JJ" respondió que "entonces apagamos los motores y nos vamos".
Los militares se han abstenido de llevar a cabo cualquier acción armada para recuperar la hidroeléctrica para no poner en riesgo la vida del centenar de trabajadores, según informó el jueves a la prensa el sub comandante del Ejército, general Néstor Ramírez.