Al menos 24 personas murieron y 39 resultaron heridas en el ataque que guerrilleros de las FARC lanzaron en la noche del martes contra cuatro poblados campesinos del suroeste de Colombia, en la frontera con Ecuador, informó ayer el comandante operativo de la Policía, general Alfonso Arellano.
Según Arellano, en esas acciones murieron un civil, tres policías y por lo menos 20 rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), el mayor y más antiguo de los grupos rebeldes del país que el lunes pasado puso fin a un tregua unilateral decretada el 20 de diciembre y que este jueves reanudará la negociación de paz con el gobierno.
Los guerrilleros fueron alcanzados por el fuego de la aviación militar cuando huían de la localidad de Puerres (950 km al suroeste de Bogotá, en el departamento de Nariño), una de las atacadas, declaró el jefe policial a los periodistas. Los cadáveres de los insurgentes no han sido mostrados a la prensa.
Seis policías, tres civiles -entre ellos dos menores- y 30 rebeldes resultaron heridos, se informó.Un agente fue reportado como desaparecido, temiéndose que haya sido secuestrado por el nutrido comando de las FARC que incursionó en la zona.
Arellano señaló asimismo que los rebeldes destruyeron con explosivos los cuartellilos policiales y saquearon un banco estatal y un hospital de la región.
De acuerdo con las autoridades, los guerrilleros cortaron el fluido eléctrico y las líneas telefónicas en varios de los pueblos atacados, donde las FARC tienen una fuerte presencia desde hace varios años.
Las FARC asestaron hace tres años en Puerres uno de los más duros golpes al Ejército colombiano, al matar a una treintena de militares, cuando hacían el relevo de guardia en una factoría de la estatal Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol).
La situación se hallaba bajo control este miércoles en Puerres y en las cercanas localidades de Córdoba, Potosí y Funes, así como en el caserío de Las Lajas, dijo el general Arellano.
"Estos ataques nos duelen porque de nuevo se atenta contra los civiles inocentes y se altera la tranquilidad ciudadana", expresó el jefe policial.
La Policía de Nariño y el comando de la III Brigada del Ejército desarrollan operaciones en una zona cercana a la frontera con Ecuador para tratar de capturar a otros rebeldes que huyeron hacia las montañas, informó un portavoz castrense en la ciudad de Pasto, la capital provincial.
Fuentes policiales citadas por medios de prensa en la noche del martes aseguraron que la ofensiva en Nariño fue ordenada por el mando central de las FARC cuatro días antes del fin de la tregua, que fue presentada en diciembre por el grupo marxista como un "gesto de buena de voluntad" dentro del proceso de negociación.