El FBI entrevistó a un sobreviviente de la caída de un avión cubano en el golfo de México, mientras la Guardia Costera intenta transferir a los otros ocho a un escampavías, dijeron las autoridades.
El agente del FBI Al Alonso declaró ayer que la agencia había conversado con Rodolfo Fuentes. Alonso se negó a dar detalles.
La suboficial de la Guardia Costera Danielle de Marino dijo que quisieron transferir a los sobrevivientes al escampavías de la Guardia Costera en la mañana, pero que el mar estaba muy agitado. Las olas en el lugar eran de hasta 2,40 metros.
La suboficial dijo que los sobrevivientes serían transferidos al escampavías Courageous de la Guardia Costera, siempre que el clima lo permitiese. En la embarcación iba un agente del FBI con la misión de investigar si hubo secuestro aéreo, dijo.
Ayer en la mañana, ocho de los nueve sobrevivientes seguían a bordo del carguero panameño Chios Dream, cuyo capitán dispuso su rescate de las aguas cuando el avión se precipitó al mar. El noveno, Fuentes, de 36 años, que estaba herido, fue trasladado por avión a un hospital de Cayo Hueso.
El avión cubano que se precipitó al mar con 10 personas a bordo, nueve de las cuales fueron rescatadas con vida, seguía siendo una fuente de interrogantes. ¿Se trató de un secuestro aéreo? ¿Un error del piloto? ¿Una fuga infortunada?
El misterio surgió cuando un pequeño avión cubano cayó a las aguas del Golfo de México, murió uno de sus ocupantes y los nueve restantes quedaron aferrados a los restos a la espera del rescate.
Las autoridades estadounidenses esperaban conseguir algunas respuestas sobre el vuelo fatídico, incluyendo si el monomotor se quedó sin combustible.