El presidente de la Federación Costarricense de Fútbol, Hermes Navarro, viajó ayer a Suiza para tratar de convencer a la FIFA de que levante un castigo que obliga a Costa Rica a jugar a puertas cerradas el sábado 26 de marzo frente a Panamá por las eliminatorias mundialistas.
Costa Rica fue sancionada con una multa 17 mil dólares y un juego a puerta cerrada por el comportamiento de su afición en un encuentro frente a México, varios de cuyos jugadores fueron agredidos con lanzamiento de objetos al final del encuentro que perdieron los ticos (1-2).
"Intentaremos hacer un poco de conciencia en la comisión disciplinaria de FIFA. Ellos deliberarán y nos darán la respuesta de inmediato", dijo un portavoz de la Federación.
Los seleccionados de Costa Rica, México, Estados Unidos, Guatemala, Panamá y Trinidad et Tobago, disputan tres cupos directos a Alemania-2006, en el hexagonal final de la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe de Fútbol (Concacaf). El cuarto mejor colocado de la región disputará una repesca.
Federativos "ticos" viajaron a Suiza
Los aficionados costarricenses están a la espera de la decisición final. De mantenerse la sanción tendrán que darle el apoyo a su selección desde sus casas o en locales comerciales.