Fue otra temporada magistral para el suizo, quien por segundo año consecutivo terminó en la cima de la clasificación mundial del tenis y sumó otro par de títulos de Grand Slam a sus vitrinas.
Pero la derrota de Federer ante el argentino David Nalbandian, en una electrizante final de cinco sets en la Copa Masters, puso fin a una impresionante seguidilla de 35 triunfos consecutivos.
Rafael Nadal emergió con luz propia, mostrándose como el rey en la superficie de arcilla y como el rival de más peligro para Federer.